La teoría de la explicación causal de Wesley Salmon encuentra, según el mismo Salmon, una importante dificultad en las correlaciones Einstein-Podolsky-Rosen (EPR) de la mecánica cuántica. En un influyente artículo, publicado en 1982, Bas van Fraassen desarrolló un argumento en contra del realismo causal a partir de un análisis de las correlaciones EPR. Muchos filósofos de la ciencia y expertos en inferencia causal, incluidos algunos realistas causales como Wesley Salmon, han aceptado el argumento de Van Fraassen, interpretándolo como una prueba irrefutable de que las correlaciones cuánticas no son susceptibles de explicación causal alguna. En este artículo me propongo demostrar que -lejos de refutar el realismo causal- el argumento de Van Fraassen constituye una buena guía tanto de los distintos modelos causales posibles para las correlaciones EPR, como de sus virtudes y defectos relativos. Las correlaciones EPR son un excelente banco de pruebas para contrastar y comparar las distintas teorías de explicación causal.
La teoría de la explicación causal de Wesley Salmon encuentra, según el mismo Salmon, una importante dificultad en las correlaciones Einstein-Podolsky-Rosen (EPR) de la mecánica cuántica. En un influyente artículo, publicado en 1982, Bas van Fraassen desarrolló un argumento en contra del realismo causal a partir de un análisis de las correlaciones EPR. Muchos filósofos de la ciencia y expertos en inferencia causal, incluidos algunos realistas causales como Wesley Salmon, han aceptado el argumento de Van Fraassen, interpretándolo como una prueba irrefutable de que las correlaciones cuánticas no son susceptibles de explicación causal alguna. En este artículo me propongo demostrar que -lejos de refutar el realismo causal- el argumento de Van Fraassen constituye una buena guía tanto de los distintos modelos causales posibles para las correlaciones EPR, como de sus virtudes y defectos relativos. Las correlaciones EPR son un excelente banco de pruebas para contrastar y comparar las distintas teorías de explicación causal.
La teoria de l'explicació causal de Wesley Salmon troba, segons el mateix Salmon, una important dificultat en les correlacions Einstein-Podolsky-Rosen (EPR) de la mecànica quàntica. En un influent article, publicat el 1982, Bas van Fraassen desenvolupar un argument en contra del realisme causal a partir d'una anàlisi de les correlacions EPR. Molts filòsofs de la ciència i experts en inferència causal, inclosos alguns realistes causals com Wesley Salmon, han acceptat l'argument de Van Fraassen, interpretant com una prova irrefutable que les correlacions quàntiques no són susceptibles d'explicació causal alguna. En aquest article em proposo demostrar que-lluny de refutar el realisme causal-l'argument de Van Fraassen constitueix una bona guia tant dels diferents models causals possibles per a les correlacions EPR, com de les seves virtuts i defectes relatius. Les correlacions EPR són un excel · lent banc de proves per contrastar i comparar les diferents teories d'explicació causal.
Salmon ha afirmado que su teoría de la explicación causal no es enteramente adecuada para el dominio cuántico debido a ciertas anomalías causales como el dualismo onda/partícula y, especialmente, a las correlaciones estadísticas que surgen de experimentos tipo EPR. En este escrito se analizan las nociones causales de Salmon, en las cuales se basa su teoría probabilista de la explicación, con el fin de delimitar su alcance en ese dominio mostrando que sólo abarca procesos de transición pero no procesos de transmutación. Además, se propone, a muy grandes rasgos, una noción alternativa de causalidad indeterminista que pretende ser adecuada para ciertos procesos cuánticos como procesos estocásticos. Por último se arguye que si bien la explicación de las correlaciones cuánticas es un problema abierto, sería erróneo considerar que una teoría de la explicación causal, como la de Salmon, concebida y elaborada primordialmente para procesos físicos individuales, pueda y deba dar cuenta de tales correlaciones.
El caracter fundamentalmente indeterminista de la mecanica cuantica (en su interpretacion estandar) ha supuesto el abandono casi definitivo de la concepcion clasica que las nociones de causalidad y determinismo eran practicamente coincidentes., lo cual ha motivado un cierto escepticismo (causal) en gran parte de los filosofos de la ciencia modernos. A pesar de ello, se ha invertido un gran esfuerzo investigador al tratar de desarrollar un concepto de causalidad que, ademas de capturar adecuadamente lo que intuitivamente reconocemos como interacciones causal,es pueda ser incorporado en el marco teorico-conceptual de la mecanica cuantica. Solo la idea de causalidad probabilista y la aplicacion de diferentes tecnicas de inferencia causal -tales como la Condicion Causal de Markov, y en concreto el Principio de Causa Comun de Reichenbach- parecen adecuadas para la caracterizacion de la causalidad en tales condiciones. Por otro lado, las correlaciones Einstein-Podolsky-Rosen (EPR) suponen un excelente campo de estudio si pretendemos investigar la existencia de una posible estructura causal cuantica.
De entre los diversos modelos causales propuestos como explicacion de dichas correlaciones, parecen especialmente intuitivas las explicaciones que incluyen causas comunes, debido especialmente a las restricciones relativistas que incorpora el experimento EPR. Las explicaciones de las correlaciones EPR en terminos de causas comunes, sin embargo, no dejan de ser polemicas. Por un lado, no esta todavia del todo claro si el Principio de Causa Comun de Reichenbach (PCCR) puede ser tomado como un metodo valido y fiable de inferencia causal. Por otro lado, la opinion generalizada establece que, sea cual sea el estatus del PCCR, las explicaciones de las correlaciones EPR en terminos de causas comunes parecen abocadas, bajo condiciones estandar de localidad, a satisfacer las desigualdades de Bell.
Eesta tesis discute, en primer lugar los argumentos mas relevantes en torno al estatus del PCCR, incluidos los contraejemplos mas importantes (van Fraassen, 1982; Cartwright, 1993; Sober, 2000). Se defiende que las implicaciones de dichos contraejemplos pueden ser evitadas bajo ciertas apreciaciones. Se concluye, por lo tanto, que el PCCR puede servir, al menos, como punto de partida para la inferencia causal a partir de relaciones estadisticas.
La tesis defiende, por otro lado, que los diferentes argumentos en favor de la opinion generalizada de que las explicaciones de causa comun para las correlaciones EPR quedan excluidas a la luz de la violacion de las desigualdades de Bell no son todo lo concluyentes como se pretende. La tesis analiza en detalle el argumento quiza mas influyente en este sentido (van Frassen, 1982), asi como otras propuestas mas recientes (GraBhoff et al, 2005), y se concluye un ambos casos que los argumentos correspondientes contienen premisas injustificadas. Las implicaciones de este analisis abren la puerta a modelos causales (de causa comun) para EPR que no se ven comprometidos por el Teorema de Bell. Se propone en la tesis un modelo de este tipo que, sin embargo, necesita de una reinterpretacion ontologica de los eventos postulados comocausa comun. El modelo propuesto sugiere por tanto una revision de las nociones estandar tanto de causalidad como de localidad.
En este trabajo se investiga la relevancia filosofica del Teorema de Bell a traves del estudio critico de las que se han venido senalando como posibles implicaciones de su confirmacion experimental, prestando especial atencion a su significado para la discusion filosofica del realismo. Estructurado en tres partes, en la primera se contextualiza historicamente el Teorema senalando los problemas respecto a los cuales se pregunta por su relevancia, problemas que se concretaron en el debate Einstein-Bohr. En la segunda parte se realiza un primer analisis formal del Teorema de Bell asi como de los experimentos realizados para contrastarlo. Finalmente, la significatividad del Teorema se discute en la tercera y ultima parte, en donde se analiza su relacion con cuestiones como la naturaleza del espacio-tiempo, la causalidad y la metafisica de la causacion, el holismo y/o la no-separabilidad y los criterios de individuacion, la naturaleza de la explicacion y la explicacion causal, o la definicion de objetividad. Entre las conclusiones alcanzadas cabe destacar que, ni el Teorema de Bell -su mero analisis logico-conceptual- soluciona los problemas de inteligibilidad de la mecanica cuantica -solo revela la dificultad de conciliar esta con la Teoria de la Relatividad-, ni trasciende los terminos en que Einstein y Bohr dejaron definido el debate al respecto, ni resuelve en modo alguno la disputa filosofica acerca del realismo, aunque es cierto que senala alguno de sus limites.
Desde sus orígenes, la mecánica cuántica nos ha enfrentado a una serie de “misterios” que se desprenden de ella si es que consideramos esta teoría científica desde una perspectiva realista. En los primeros años del desarrollo de la teoría, científicos de la talla de Albert Einstein notaron las consecuencias de aceptar una teoría como esta, la que permitiría fenómenos como la no-localidad. Esto llevó a una parte de la comunidad científica a considerar que la mecánica cuántica era una teoría incompleta, pues debían existir variables que pudieran explicar los fenómenos “perturbadores” tales como la correlación entre partículas acopladas.Se han propuesto diferentes interpretaciones de la mecánica cuántica que han intentado develar o explicar la realidad subyacente a su formalismo. Una de estas interpretaciones es la llamada “Interpretación Transaccional” de la mecánica cuántica, defendida principalmente por el físico John G. Cramer. Según esta interpretación, los eventos cuánticos se entienden como interacciones causales entre ondas retrasadas viajando hacia adelante en el tiempo y ondas avanzadas viajando hacia atrás en el tiempo. Esta interpretación abre la puerta para aceptar un modelo de causación hacia el pasado o retrocausación.Autores como Phil Dowe o Huw Price han mostrado una postura favorable a un modelo de retrocausación por la capacidad de resolver efectivamente algunas de las características más perturbadoras derivadas de la mecánica cuántica. A pesar de que el costo intuitivo es bastante alto, la retrocausación es una de las interpretaciones posibles de los resultados de la correlación entre partículas acopladas que nos provee un marco explicativo con algunas ventajas interesantes.En este trabajo exploramos tales ventajas pues la retrocausación nos otorga un modelo explicativo generalizable para todos los casos de este tipo y presupone procesos y entidades que no quedan solamente en el campo especulativo sino que permitirían ciertas posibilidades de testeo. Rescataremos también la importancia de modelos explicativos no predictivos como ha sido el caso en otros campos de las ciencias naturales, siempre que no resulten ad hoc gracias a las restricciones que impiden su aplicación a cualquier caso.
Se discuten en este trabajo las implicaciones ontológicas de un posible modelo de causa común para las correlaciones EPR, cuya característica principal radica en el hecho de que las operaciones de medida en ambas alas del experimento son explícitamente relevantes (desde un punto de vista causal) para las causas comunes. Gracias precisamente a este tipo de dependencias entre causas comunes y operaciones de medida, el modelo sortea las implicaciones del teorema de Bell (a menudo fatales para las explicaciones de las correlaciones EPR en términos de causas comunes). El modelo, sin embargo, resulta patentemente no local, lo que se refleja bien en una ontología en que las causas comunes se conciben como eventos deslocalizados espacio-temporalmente o, en caso contrario, en la existencia de interacciones causales no locales.