Durante su larga y extraordinariamente productiva carrera, Hilary Putnam flirteó de vez en cuando con el pragmatism. Pero su realismo científico aportó un punto fijo para sus intentos de interpretar la teoría cuántica. Recientemente he defendido que los tratamientos pragmatistas de la representación, la explicación y la probabilidad son claves para comprender cómo usamos la teoría cuántica con tanto éxito y, así, como debería ser interpretada. Para Putnam, el realismo científico es en sí mismo una hipótesis científica que explica el éxito de la ciencia. Si estoy en lo correcto, el éxito de la teoría cuántica debilita esta clase de realismo científico mientras que apoya un pragmatismo rival. El realismo científico permanece inmune a la refutación empírica si se ve no como una hipótesis científica sino como un ideal regulativo. Pero una pers- pectiva pragmatista de la teoría cuántica plantea un desafío a una cierta clase de realismo metafísico.
Durante su larga y extraordinariamente productiva carrera, Hilary Putnam flirteó de vez en cuando con el pragmatism. Pero su realismo científico aportó un punto fijo para sus intentos de interpretar la teoría cuántica. Recientemente he defendido que los tratamientos pragmatistas de la representación, la explicación y la probabilidad son claves para comprender cómo usamos la teoría cuántica con tanto éxito y, así, como debería ser interpretada. Para Putnam, el realismo científico es en sí mismo una hipótesis científica que explica el éxito de la ciencia. Si estoy en lo correcto, el éxito de la teoría cuántica debilita esta clase de realismo científico mientras que apoya un pragmatismo rival. El realismo científico permanece inmune a la refutación empírica si se ve no como una hipótesis científica sino como un ideal regulativo. Pero una pers- pectiva pragmatista de la teoría cuántica plantea un desafío a una cierta clase de realismo metafísico.
RESUMENLos resultados empíricos y los análisis teóricos en física cuántica ni apoyan ni refutan concluyentemente el realismo. Aunque se mostrara que la interpretación de Copenhague era la única viable de entre todas las posibles, todavía quedaría por probar que con eso se había conculcado cualquier tipo de realismo. Bohr mismo aceptaba un realismo con tintes kantianos y mostraba desagrado hacia el instrumentalismo de Heisenberg. Pero además de la interpretación de Copenhague existen interpretaciones rivales que, a pesar de no estar tan desarrolladas como aquélla, dejan abierto el camino al realismo en la física cuántica. En particular la interpretación de David Bohm.PALABRAS CLAVEREALISMO CIENTIFICO – TEORIA CUANTICA – LOCALIDADABSTRACTThe empirical achievements and theoretical analyses in quantum physics neither support nor refute conclusively realism. Even if it were shown that Copenhagen Interpretation is the only feasible one between all the possible interpretations in quantum mechanics, it would remain to prove that it forbids every kind of realism. In fact, Bohr himself accepted a realism with Kantian aspects and disagreed whith Heisenberg’s instrumentalism. But there are interpretations, rival to Copenhagen’s, which in spite of not being son developped, smooth the way for realism in quantum physics. Particularly David Bohm’s interpretation.KEYWORDSSCIENTIFIC REALISM – QUANTUM THEORY – LOCALITY
Abstract While its applications have made quantum theory arguably the most successful theory in physics, its interpretation continues to be the subject of lively debate within the community of physicists and philosophers concerned with conceptual foundations. This situation poses a problem for a pragmatist for whom meaning derives from use. While disputes about how to use quantum theory have arisen from time to time, they have typically been quickly resolved, and consensus reached, within the relevant scientific sub-community. Yet rival accounts of the meaning of quantum theory continue to proliferate. This essay offers a diagnosis of this situation and outlines a pragmatist solution to the problem it poses, leaving further details for subsequent essays.
A lo largo de la historia, las ciencias fácticas tuvieron como objetivo tanto el control como la comprensión de los fenómenos naturales. No obstante, durante muchos años (y persistiendo en cierta medida hasta la actualidad), esta fructífera simbiosis fue anulada por una postura “instrumentalista”, que considera todo intento de comprender los fenómenos observables por medio de una imagen del mundo subyacente (inobservable) como un mero “relato” metafísico. Relato que resultaría innecesario —en el mejor de los casos— o incluso dañino para la empresa científica. El presente artículo pretende demostrar que, más allá de los compromisos que desde la filosofía se decida asumir —o no— con el realismo, algunos episodios de la historia de la ciencia muestran que la actitud realista en el nivel científico puede ser parte importante de los factores que motorizan descubrimientos. Para ello, nos centraremos en un caso paradigmático de la mecánica cuántica, la postulación y posterior aceptación de uno de los fenómenos más revolucionarios de la segunda mitad del siglo pasado, las “correlaciones no locales”. Sostendremos que fue la actitud realista de científicos como Einstein, Bohm y Bell —entre otros— la que impulsó las investigaciones que derivaron finalmente en dicho descubrimiento, investigaciones que no encontraron motivación alguna desde una mirada antirrealista de la ciencia.
La aparición de la mecánica cuántica en la primera mitad del Siglo XX significó un enorme avance en la ciencia y en particular en la física, con una irradiación sobre todo el quehacer de las comunidades científicas del mundo. Ha sido una de las teorías más exitosas de la historia del pensamiento científico. No obstante, sus problemas de interpretación fueron y son muy complejos. Sir Karl. R. Popper intento defender la postura del “Realismo Metafísico” ante este verdadero tsunami, producido por la teoría cuántica. En este texto revisamos esa situación llevada adelante por Popper frente a la interpretación cuántica del mundo. Por su parte, el objetivo de este artículo dice relación con explorar la importancia del realismo metafísico en el quehacer de la ciencia. Mientras que la metodología utilizada, dirá relación con tomar un gran hecho científico, como fue el caso de la teoría cuántica, y llevar adelante un análisis en torno a las diversas interpretaciones de la misma que implican, finalmente la discusión sobre el realismo metafísico como un supuesto que da sentido al trabajo científico.
El entrelazamiento cuántico es un fenómeno físico producido por la existencia de correlaciones entre los subsistemas que componen un sistema. Dos problemas surgen a la hora de tratar con este fenómeno. El primero consiste en ver cómo se comportan estas correlaciones, y el segundo se debe a que una vez estudiado el comportamiento de las correlaciones parece dejar abierta una posibilidad para realizar comunicación superluminal. El presente trabajo pretende establecer cuáles son las bases sobre las que aparecen dichos problemas para después argumentar cuál es la respuesta correcta. Con el fin de aclarar la notación matemática que se va a utilizar en este trabajo y su significado físico, se presenta un primer apartado para explicar el tratamiento de sistemas compuestos mediante la notación de Dirac. Una vez obtenidas las herramientas matemáticas necesarias, presentaremos un desarrollo histórico en el que se trata la problemática que aparece en la Mecánica Cuántica a la hora de tratar las correlaciones entre subsistemas comenzando con la denominada “Paradoja EPR” la cual hace la suposición de que el colapso de la función de onda no ocurre de forma instantánea en todo el espacio y con esta hipótesis se llega a la conclusión de que la Mecánica Cuántica no es una teoría completa. Siguiendo el desarrollo histórico, se presenta el llamado “Teorema de Bell” que explica las diferencias que se deben observar dependiendo de si la Mecánica Cuántica es la teoría correcta o si lo son las teorías que puedan surgir a partir de las conclusiones de la paradoja EPR. Se han realizado experimentos con el fin de ver cuál de los dos esquemas teóricos es el correcto y se ha obtenido que las teorías originadas a partir de la paradoja EPR entran en clara contradicción con los resultados experimentales, mientras que la suposición de la existencia de un colapso instantáneo de la función de onda está en perfecto acuerdo con los resultados, por lo que la Mecánica Cuántica se considera el esquema correcto. Dedicaremos un apartado para explicar algunos de estos experimentos y sus resultados. Finalmente, el tratamiento de la Mecánica Cuántica de los subsistemas correlacionados, teniendo en cuenta la existencia de un colapso instantáneo de la función de onda, parece dar lugar a la posibilidad de que se produzcan comunicaciones de velocidades superiores a la de la luz. Con el fin de presentar estas posibilidades y demostrar porque no son viables para comunicación superlumínica se presenta otro apartado.
Scientific realism has traditionally maintained that our best scientific theories can be regarded as more or less true and as representing the world as it is (more or less). However, one of our very best current theories—quantum mechanics—has famously resisted such a realist construal, threatening to undermine the realist stance altogether. The chapters in this volume carefully examine this tension and the reasons behind it, including the underdetermination generated by the multiplicity of formulations and interpretations of quantum physics, each presenting a different way the world could be. Authors in this volume offer a range of alternative ways forward: some suggest new articulations of realism, limiting our commitments in one way or another; others attempt to articulate a ‘third way’ between traditional forms of realism and antirealism, or are critical of such attempts. Still others argue that quantum theory itself should be reconceptualised, or at least alternative formulations should be considered in the hope of evading the problems faced by realism. And some examine the nature of these issues when moving beyond quantum mechanics to quantum field theory. Taken together they offer an exciting new set of perspectives on one of the most fundamental questions in the philosophy of modern physics: how can one be a realist about quantum theory, and what does this realism amount to?