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Física, conciencia y transcendencia

Manuel Béjar Gallego

Published Mar 1, 2015• 1 citation
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Abstract

Las obras de David Bohm y Roger Penrose representan per se dos contribuciones de orden mayor al estudio de la física y la conciencia. No es una tarea fácil abordar con rigor científico uno de los más profundos problemas científico-filosóficos; a saber, la naturaleza de la conciencia. Este artículo explora la visión global que emerge desde el acercamiento de Bohm y Penrose a la física de la conciencia. Se centra en el examen de la forma en que sus respectivas propuestas físico-metafísicas pueden converger conjuntamente en un modelo general, que pueda explicar mejor las características fenomenológicas de la conciencia. Las consecuencias filosóficas de este modelo están en muchos aspectos más cercanas a la experiencia de transcendencia tal como es descrita en las obras religiosas. Lo que emerge es una imagen unitaria del hombre en el cosmos que armoniza una idea de mente y materia, abierta a una conexión transcendente entre el sujeto consciente y la realidad.

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Conciencia, Creatividad y Libertad. Sobre la naturaleza creativa libre de la conciencia en la correspondencia entre David Bohm y Charles Biederman

Manuel Béjar Gallego

La fluida correspondencia mantenida por el físico David Bohm y el artista Charles Biederman en la década de los sesenta sobre la naturaleza creativa de la conciencia humana esboza el origen de un nuevo paradigma epistemológico en la historia del pensamiento del siglo XX. En contra de las corrientes positivistas del sujeto y el objeto, disonantes con la experiencia consciente fenomenológica, Bohm y Biederman pugnaron por adecuar las epistemologías reinantes en la ciencia y el arte al realismo ontológico vivencial percibido por los seres humanos. Sus cartas están repletas de intuiciones metafísicas acerca de la conciencia, creatividad y libertad humanas. Este artículo recoge algunos de los pensamientos transcendentales más destacados de sus cartas publicadas y los expone ordenadamente en el contexto del marco epistemológico de cada autor, con discusiones personales que se desprenden de una lectura entre líneas.

•Mar 1, 2015•0 citations

El programa de Roger Penrose contra el dualismo

Carlos Eduardo Maldonado

En este artículo, el autor presenta el programa de Roger Penrose contra el dualismo mente-mundo y discute las consecuencias filosóficas más importantes de este programa. El tema de análisis es el de la configuración de una teoría de la conciencia en la visión científica y filosófica contemporánea del inundo en el sentido preciso según el cual, el inundo físico es la sombra de la mente. Penrose denomina a esta nueva teoría Reducción Objetiva (OR), la cual tiene como finalidad mostrar que el cerebro está regido en ocasiones por procesos clásicos, y otras veces por procesos cuánticos. A partir de la caracterización de la conciencia por su habilidad para intuir la verdad y la falsedad, el artículo inscribe el tema de discusión en una teoría de los procesos fundamentales o también, en la línea del pensamiento de la complejidad.

Universitas Philosophica•Jan 1, 1998•0 citations

El problema y el reto de la interpretación en ciencia: David Bohm y la física cuántica

Carlos Eduardo Maldonado, Carlos Eduardo

Hay dos circunstancias verdaderamente dificiles en ciencia. Una hace refe-rencia a las circunstancias biograficas del hombre (o mujer) de ciencia. En la biografia resaltan, particularmente en el mundo contemporaneo aspectos tales como el manejo de situaciones afectivas y emocionales, pero tambien la de situaciones politicas y sociales del entorno del cientifico. Una de las condicio-nes necesarias para el triunfo de alguien en ciencia tiene que ver con un tema altamente complicado: el papel y la importancia del azar. pues bien, nada mas dificil que el azar –las circunstancias podria decirse en un lenguaje mas clasico; aquel por ejemplo que se remonta a la vieja idea de Unamuno de acuerdo con la cual somos nosotros mismos y nuestras circunstancias. En un lenguaje mas tecnico, la filosofia fenomenologica y el existencialismo lo denominan “factici-dad”. En particular cuando el azar tiene que ver con las circunstancias politicas del pensador, del investigador o del descubridor. pues bien, d. Bohm no tuvo dificultades serias en el plano emocional y afectivo. Todo lo contrario, su esposa Saral influyo positivamente –a partir de 1959– en el desarrollo de su obra y de su pensamiento. Las dificultades de Bohm tuvieron que ver con el plano politico – para lo cual baste recordar que no solamente le toco vivir en plena caceria de brujas del Macartismo, sino, ademas, consiguientemente, se opuso al mismo o, por decir lo menos, no participo en el juego de lo que represento el entonces director del FBI Hoover y el senador J. Mcarthur. sin embargo, no es sobre este plano que quiero concentrarme aqui (1) (PDF) El problema y el reto de la interpretacion en ciencia: David Bohm y la fisica cuantica. Available from: https://www.researchgate.net/publication/343212177_El_problema_y_el_reto_de_la_interpretacion_en_ciencia_David_Bohm_y_la_fisica_cuantica [accessed Aug 26 2020].

•Jan 1, 2009•0 citations

La luz y nuestro concepto de causalidad.

Carlos Rivera Cruchaga

La luz y nuestro concepto de causalidad l.La filosofía de la complementaridad EL CÉLEBRE físico Werner Heisenberg, a quien tanto debe hoy en día la física cuántica, ha precisado rigurosamente dentro de qué límites puede aplicarse el principio de causalidad a los sistemas atómicos.Sus ideas no son sino una consecuencia práctica de la notable filosofía de la complemen taridad, de Niels Bohr, filosofía que ha logrado hacernos comprender qué puntos de vista que parecen ser diametralmente opuestos pueden con ciliarse si se les considera como modos de ver que se complementan mutua mente, precisando uno lo que el otro no deja ver y viceversa.Esta filosofía de Niels Bohr, nacida del esfuerzo por interpretar en una forma no contradictoria las experiencias de la física corpuscular, ha podido actualmente ser generalizada a dominios en los que sería imposible suponer a priori tal manera de pensar.Para apreciar en debida forma las ideas de Bohr, indiquemos cómo se aplican éstas a un caso particular extraído de la experiencia física misma.Hagamos pasar por un fino agujero practicado en una pantalla opaca un haz luminoso paralelo y observemos lo que sucede detrás de dicha pan talla.Si colocamos a cierta distancia de ella un cartón blanco, notaremos dos hechos diferentes según sea el diámetro del agujero.Si éste es grande, 1 milímetro o más, se podrá observar un círculo enteramente iluminado sobre un fondo obscuro.Es claro que la luz, que pasa en línea recta por el agujero, ha iluminado la pantalla colocada detrás de él formando en conjunto una imagen luminosa de dicha abertura.Pero supongamos ahora que vamos disminuyendo el diámetro del agujero hasta reducirlo a menos de una décima de milímetro.Poco a poco, el círculo luminoso formado anteriormente disminuye de diámetro y al mismo tiempo se comienzan a ver anillos luminosos de tanto mayor radio cuanto menor sea el agujero.Este fenómeno, conocido con el nombre de difracción de la luz, se puede explicar rigurosamente si se admite para la luz una naturaleza ondulato ria.Digamos de pasada que también para el primer caso las ondas lumi nosas permiten dar una explicación adecuada.La luz se comporta, pues,

Revista de filosofía•Jun 15, 2017•0 citations

Bohr y su filosofía de la física: epistemología y complementariedad

Aitor Calvo Fernández

[ES] Hoy en día hay sobradas razones para considerar la teoría cuántica como uno de los mayores éxitos de la física moderna. Después de unos primeros años dificultosos, inaugurados por el descubrimiento del cuanto de acción por Max Planck en 1900, la teoría física cuántica acumula éxitos y consigue describir una cantidad de fenómenos cada vez mayor. No obstante, también es una teoría que desafía a nuestra intuición, pues choca con las nociones más elementales de la física clásica. La validez del formalismo de la mecánica cuántica está fuera de toda duda, pero de este no se desprende inmediatamente una imagen de la realidad microscópica. Esto supone un problema serio, ya que el objetivo de la física es dar una descripción de la realidad, además de permitirnos manipularla. Profundizar en este tema es el motivo principal para hacer este trabajo. Una de las primeras soluciones al problema presentado, y también la más dominante,1 es la interpretación de Copenhague. Se asocian comúnmente a esta físicos como Max Born, Werner Heisenberg y Niels Bohr. Esta interpretación suele entenderse como sinónimo de indeterminismo, el principio de correspondencia de Bohr, la interpretación estadística de la función de onda de Born y la interpretación complementaria de Bohr de ciertos fenómenos atómicos.2 Sin embargo, a día de hoy se dispone de suficiente información para saber que bajo este término se agrupan interpretaciones muy diferentes entre sí.3 A pesar de las divergencias entre los autores mencionados, está ampliamente aceptado que la perspectiva general que comparten tiene su origen en el trabajo de Bohr.4 Así, he centrado el trabajo en su solución al problema de la física cuántica y en su filosofía de la física.

•Apr 17, 2018•0 citations

CONEXIONES FISICAS ENTE TEORIA Y REALIDAD: LA CONEXION ESPACIAL DE LA FISICA CLASICA

Yolanda Cadenas Gómez

Este artículo aborda la cuestión de la relación entre las matemáticas y las teorías físicas a la hora de establecer una conexión entre la realidad externa y la teoría que ella describe y representa. Propongo que tal conexión existe, pero en el caso de la física clásica se trata de un vínculo que se realiza por medio de la intuición espacial, no de cualquier tipo de espacio, sino únicamente del espacio de la geometría euclídea que se corresponde con el espacio de nuestra percepción, de tal modo que dicha física logró aportar una descripción representativa de los objetos físicos donde no se dudaba que eran tal como los describía la teoría; se trata del postulado clásico del isomorfismo entre teoría y realidad por medio del ideal del representacionismo pictórico. Un supuesto que condujo inevitablemente a un realismo ingenuo desde el cual no había motivos para dudar que la teoría describía la realidad tal como es en sí misma. Esta situación cambiará totalmente con el advenimiento de la física cuántica.

Contribuciones desde Coatepec•Dec 1, 2015•0 citations
Las obras de David Bohm y Roger Penrose representan per se dos contribuciones de orden mayor al estudio de la física y la conciencia. No es una tarea fácil abordar con rigor científico uno de los más profundos problemas científico-filosóficos; a saber, la naturaleza de la conciencia. Este artículo explora la visión global que emerge desde el acercamiento de Bohm y Penrose a la física de la conciencia. Se centra en el examen de la forma en que sus respectivas propuestas físico-metafísicas pueden converger conjuntamente en un modelo general, que pueda explicar mejor las características fenomenológicas de la conciencia. Las consecuencias filosóficas de este modelo están en muchos aspectos más cercanas a la experiencia de transcendencia tal como es descrita en las obras religiosas. Lo que emerge es una imagen unitaria del hombre en el cosmos que armoniza una idea de mente y materia, abierta a una conexión transcendente entre el sujeto consciente y la realidad.
La fluida correspondencia mantenida por el físico David Bohm y el artista Charles Biederman en la década de los sesenta sobre la naturaleza creativa de la conciencia humana esboza el origen de un nuevo paradigma epistemológico en la historia del pensamiento del siglo XX. En contra de las corrientes positivistas del sujeto y el objeto, disonantes con la experiencia consciente fenomenológica, Bohm y Biederman pugnaron por adecuar las epistemologías reinantes en la ciencia y el arte al realismo ontológico vivencial percibido por los seres humanos. Sus cartas están repletas de intuiciones metafísicas acerca de la conciencia, creatividad y libertad humanas. Este artículo recoge algunos de los pensamientos transcendentales más destacados de sus cartas publicadas y los expone ordenadamente en el contexto del marco epistemológico de cada autor, con discusiones personales que se desprenden de una lectura entre líneas.
En este artículo, el autor presenta el programa de Roger Penrose contra el dualismo mente-mundo y discute las consecuencias filosóficas más importantes de este programa. El tema de análisis es el de la configuración de una teoría de la conciencia en la visión científica y filosófica contemporánea del inundo en el sentido preciso según el cual, el inundo físico es la sombra de la mente. Penrose denomina a esta nueva teoría Reducción Objetiva (OR), la cual tiene como finalidad mostrar que el cerebro está regido en ocasiones por procesos clásicos, y otras veces por procesos cuánticos. A partir de la caracterización de la conciencia por su habilidad para intuir la verdad y la falsedad, el artículo inscribe el tema de discusión en una teoría de los procesos fundamentales o también, en la línea del pensamiento de la complejidad.
Hay dos circunstancias verdaderamente dificiles en ciencia. Una hace refe-rencia a las circunstancias biograficas del hombre (o mujer) de ciencia. En la biografia resaltan, particularmente en el mundo contemporaneo aspectos tales como el manejo de situaciones afectivas y emocionales, pero tambien la de situaciones politicas y sociales del entorno del cientifico. Una de las condicio-nes necesarias para el triunfo de alguien en ciencia tiene que ver con un tema altamente complicado: el papel y la importancia del azar. pues bien, nada mas dificil que el azar –las circunstancias podria decirse en un lenguaje mas clasico; aquel por ejemplo que se remonta a la vieja idea de Unamuno de acuerdo con la cual somos nosotros mismos y nuestras circunstancias. En un lenguaje mas tecnico, la filosofia fenomenologica y el existencialismo lo denominan “factici-dad”. En particular cuando el azar tiene que ver con las circunstancias politicas del pensador, del investigador o del descubridor. pues bien, d. Bohm no tuvo dificultades serias en el plano emocional y afectivo. Todo lo contrario, su esposa Saral influyo positivamente –a partir de 1959– en el desarrollo de su obra y de su pensamiento. Las dificultades de Bohm tuvieron que ver con el plano politico – para lo cual baste recordar que no solamente le toco vivir en plena caceria de brujas del Macartismo, sino, ademas, consiguientemente, se opuso al mismo o, por decir lo menos, no participo en el juego de lo que represento el entonces director del FBI Hoover y el senador J. Mcarthur. sin embargo, no es sobre este plano que quiero concentrarme aqui (1) (PDF) El problema y el reto de la interpretacion en ciencia: David Bohm y la fisica cuantica. Available from: https://www.researchgate.net/publication/343212177_El_problema_y_el_reto_de_la_interpretacion_en_ciencia_David_Bohm_y_la_fisica_cuantica [accessed Aug 26 2020].
La luz y nuestro concepto de causalidad l.La filosofía de la complementaridad EL CÉLEBRE físico Werner Heisenberg, a quien tanto debe hoy en día la física cuántica, ha precisado rigurosamente dentro de qué límites puede aplicarse el principio de causalidad a los sistemas atómicos.Sus ideas no son sino una consecuencia práctica de la notable filosofía de la complemen taridad, de Niels Bohr, filosofía que ha logrado hacernos comprender qué puntos de vista que parecen ser diametralmente opuestos pueden con ciliarse si se les considera como modos de ver que se complementan mutua mente, precisando uno lo que el otro no deja ver y viceversa.Esta filosofía de Niels Bohr, nacida del esfuerzo por interpretar en una forma no contradictoria las experiencias de la física corpuscular, ha podido actualmente ser generalizada a dominios en los que sería imposible suponer a priori tal manera de pensar.Para apreciar en debida forma las ideas de Bohr, indiquemos cómo se aplican éstas a un caso particular extraído de la experiencia física misma.Hagamos pasar por un fino agujero practicado en una pantalla opaca un haz luminoso paralelo y observemos lo que sucede detrás de dicha pan talla.Si colocamos a cierta distancia de ella un cartón blanco, notaremos dos hechos diferentes según sea el diámetro del agujero.Si éste es grande, 1 milímetro o más, se podrá observar un círculo enteramente iluminado sobre un fondo obscuro.Es claro que la luz, que pasa en línea recta por el agujero, ha iluminado la pantalla colocada detrás de él formando en conjunto una imagen luminosa de dicha abertura.Pero supongamos ahora que vamos disminuyendo el diámetro del agujero hasta reducirlo a menos de una décima de milímetro.Poco a poco, el círculo luminoso formado anteriormente disminuye de diámetro y al mismo tiempo se comienzan a ver anillos luminosos de tanto mayor radio cuanto menor sea el agujero.Este fenómeno, conocido con el nombre de difracción de la luz, se puede explicar rigurosamente si se admite para la luz una naturaleza ondulato ria.Digamos de pasada que también para el primer caso las ondas lumi nosas permiten dar una explicación adecuada.La luz se comporta, pues,
[ES] Hoy en día hay sobradas razones para considerar la teoría cuántica como uno de los mayores éxitos de la física moderna. Después de unos primeros años dificultosos, inaugurados por el descubrimiento del cuanto de acción por Max Planck en 1900, la teoría física cuántica acumula éxitos y consigue describir una cantidad de fenómenos cada vez mayor. No obstante, también es una teoría que desafía a nuestra intuición, pues choca con las nociones más elementales de la física clásica. La validez del formalismo de la mecánica cuántica está fuera de toda duda, pero de este no se desprende inmediatamente una imagen de la realidad microscópica. Esto supone un problema serio, ya que el objetivo de la física es dar una descripción de la realidad, además de permitirnos manipularla. Profundizar en este tema es el motivo principal para hacer este trabajo. Una de las primeras soluciones al problema presentado, y también la más dominante,1 es la interpretación de Copenhague. Se asocian comúnmente a esta físicos como Max Born, Werner Heisenberg y Niels Bohr. Esta interpretación suele entenderse como sinónimo de indeterminismo, el principio de correspondencia de Bohr, la interpretación estadística de la función de onda de Born y la interpretación complementaria de Bohr de ciertos fenómenos atómicos.2 Sin embargo, a día de hoy se dispone de suficiente información para saber que bajo este término se agrupan interpretaciones muy diferentes entre sí.3 A pesar de las divergencias entre los autores mencionados, está ampliamente aceptado que la perspectiva general que comparten tiene su origen en el trabajo de Bohr.4 Así, he centrado el trabajo en su solución al problema de la física cuántica y en su filosofía de la física.
Este artículo aborda la cuestión de la relación entre las matemáticas y las teorías físicas a la hora de establecer una conexión entre la realidad externa y la teoría que ella describe y representa. Propongo que tal conexión existe, pero en el caso de la física clásica se trata de un vínculo que se realiza por medio de la intuición espacial, no de cualquier tipo de espacio, sino únicamente del espacio de la geometría euclídea que se corresponde con el espacio de nuestra percepción, de tal modo que dicha física logró aportar una descripción representativa de los objetos físicos donde no se dudaba que eran tal como los describía la teoría; se trata del postulado clásico del isomorfismo entre teoría y realidad por medio del ideal del representacionismo pictórico. Un supuesto que condujo inevitablemente a un realismo ingenuo desde el cual no había motivos para dudar que la teoría describía la realidad tal como es en sí misma. Esta situación cambiará totalmente con el advenimiento de la física cuántica.