Challenges
Datasets
Workspaces
Papers
Discussions
Leaderboard
Log inSign up
Challenges
Datasets
Workspaces
Papers
Discussions
Leaderboard
Blog
Job Board
Q3AS

© 2026 Aqora Quantum S.A.S.

TermsPrivacyLegal Notice

Conciencia, Creatividad y Libertad. Sobre la naturaleza creativa libre de la conciencia en la correspondencia entre David Bohm y Charles Biederman

Manuel Béjar Gallego

Published Mar 1, 2015• 0 citations
OpenAlex

Abstract

La fluida correspondencia mantenida por el físico David Bohm y el artista Charles Biederman en la década de los sesenta sobre la naturaleza creativa de la conciencia humana esboza el origen de un nuevo paradigma epistemológico en la historia del pensamiento del siglo XX. En contra de las corrientes positivistas del sujeto y el objeto, disonantes con la experiencia consciente fenomenológica, Bohm y Biederman pugnaron por adecuar las epistemologías reinantes en la ciencia y el arte al realismo ontológico vivencial percibido por los seres humanos. Sus cartas están repletas de intuiciones metafísicas acerca de la conciencia, creatividad y libertad humanas. Este artículo recoge algunos de los pensamientos transcendentales más destacados de sus cartas publicadas y los expone ordenadamente en el contexto del marco epistemológico de cada autor, con discusiones personales que se desprenden de una lectura entre líneas.

Related papers

Física, conciencia y transcendencia

Manuel Béjar Gallego

Las obras de David Bohm y Roger Penrose representan per se dos contribuciones de orden mayor al estudio de la física y la conciencia. No es una tarea fácil abordar con rigor científico uno de los más profundos problemas científico-filosóficos; a saber, la naturaleza de la conciencia. Este artículo explora la visión global que emerge desde el acercamiento de Bohm y Penrose a la física de la conciencia. Se centra en el examen de la forma en que sus respectivas propuestas físico-metafísicas pueden converger conjuntamente en un modelo general, que pueda explicar mejor las características fenomenológicas de la conciencia. Las consecuencias filosóficas de este modelo están en muchos aspectos más cercanas a la experiencia de transcendencia tal como es descrita en las obras religiosas. Lo que emerge es una imagen unitaria del hombre en el cosmos que armoniza una idea de mente y materia, abierta a una conexión transcendente entre el sujeto consciente y la realidad.

•Mar 1, 2015•1 citation

Epistemología, ontología y complementariedad en Niels Bohr

Yolanda Cadenas Gómez

Esta tesis consiste en una revision actual de la filosofia de la complementariedad,que fue propuesta por el fisico Niels Bohr, en el ano 1927, corno marco conceptual desde el que entender y explicar el formalismo matematico de la mecanica cuantica.Es importante comenzar por la exposicion y el analisis del ideal descriptivo de lasciencias clasicas porque la nueva teoria rompe por completo con todo el marco conceptualde la fisica anterior y necesita reconstruir otro distinto, a partir de nuevos postulados,principios e ideales, que satisfagan la necesidad de descripcion e interpretacion fisica de la naturaleza.Con su interpretacion del formalismo, Bohr pretende resolver los problemas dedescripcion, explicacion y comprension desde el nivel epistemologico: el nuevo marcopersigue cambiar el uso y el significado de los conceptos fisicos para que dejen de serproblematicos y desaparezcan las paradojas que su uso clasico provoca en la nueva ciencia,pero conservando la posibilidad de seguir utilizandolos. El objetivo de esto fue dotar de contenido fisico o intuitivo a la teoria cuantica, el cual se habia perdido con el desarrollo de su abstracto esquema matematico.En este aspecto, la critica de Einstein a la nueva mecanica situa el problema delrealismo de las teorias fisicas en el mismo nivel que el del contenido intuitivo de aquellas. Si bien el realismo fisico que defiende Einstein se fundamenta sobre una base intuitiva decaracter, esencialmente, espacial, la propuesta que aqui se defiende es entender el marco dela complementariedad desde un fundamento intuitivo, eminentemente, temporal. Este tipo de investigacion, a traves de la intuicion temporal, abre las puertas a una alternativa realista para la descripcion cuantica, novedosa y distinta del realismo clasico ysobre la que se podrian levantar algunos de los cimientos del sustrato ontologico masapropiados para la complementariedad y que mejor se ajusten al contenido epistemologicode esta, que el propio Bohr no tuvo en consideracion.

•Feb 15, 2012•2 citations

Teoría, experiencia y realidad en Albert Einstein

Ana María Rioja Nieto

Es bien conocida la posición crítica que Albert Einstein mantuvo frente a la interpretación del nuevo formalismo cuántico que se gestó en torno al Instituto de Física Teórica de Copenhague, dirigido por Niels Bohr, desde la tercera década del siglo XX hasta el fin de sus días. Simplificando la cuestión, suele afirmarse que aquel defendió una concepción realista de la ciencia, a diferencia de físicos como el propio Bohr, Werner Heisenberg, Wolfgang Pauli, también Max Born, y otros. Asimismo, frecuentemente se atribuye esa defensa del realismo científico a posiciones “conservadoras”, en la medida en que no supo adaptarse a las nuevas concepciones que exigía el mundo microfísico. En el presente artículo se pretende analizar el tipo de realismo preconizado por este eminente científico en el marco de sus convicciones epistemológicas, lo cual permitirá perfilar mejor cuál fue el fondo de su polémica con Bohr y, en general, su interpretación de la mecánica cuántica. Para ello se comienza analizando la relación entre teoría y experiencia, así como la noción einsteiniana de “realidad”, para pasar después a considerar su modo de concebir la noción de sistema cuántico individual, noción en la que convergen sus principales tesis acerca de la mencionada cuestión de la interpretación de la teoría cuántica.

Perspectivas•Jan 23, 2023•0 citations

La física cuántica, el observador y la creatividad

Olena Klimenko

El presente artículo es un ensayo que expone algunas reflexiones sobre los aportes de los conceptos de la física cuántica a la concepción del ser humano y su relación consigo mismo y con el mundo. Se observa la comprensión del universo como un ser viviente, en el cual las causas de los fenómenos manifiestos provienen de un plano oculto y no manifiesto; allí el ser humano es concebido como una parte integral de un campo energético común, en el cual, mediante el principio de la no-localidad, cada acción, palabra y pensamiento provocan consecuencias a menudo inimaginables. Además, según esta perspectiva, la responsabilidad de cada uno por sus propios actos y pensamientos es una cuestión ineludible, de forma que somos realmente creadores activos de nuestra personalidad y vida. Esta manera de comprender el estado de cosas en el universo exige de cada uno de nosotros una revisión urgente de nuestros paradigmas personales, de nuestra filosofía y de nuestro grado de implicación tanto en los argumentos de nuestra vida, como en los acontecimientos sociales.

Pensando Psicología•Jun 1, 2011•0 citations

Una Creación eco-sistémica: Diálogo entre física cuántica, filosofía de la naturaleza y teología de la creación

Miguel Ramón Viguri Axpe

El diálogo entre la física cuántica y la teología de la creación se produce en un campo filosófico interdisciplinario que busca responder preguntas fundamentales sobre la naturaleza última de la realidad, la acción divina en el mundo y el papel del ser humano en un cosmos en constante evolución. A lo largo del siglo XX, los avances científicos han desafiado las visiones tradicionales del universo, provocando tensiones y oportunidades de diálogo entre la ciencia y la religión. En este contexto, la física cuántica emerge como un área clave, al proponer una descripción de la realidad que parece contradecir las intuiciones básicas de las tradiciones filosóficas clásicas, obligando pensar con modelos alternativos: los modelos sistémicos y ecosistémicos. Este artículo analiza cómo algunas interpretaciones -filosóficas- de la física cuántica han influido en la teología contemporánea de la creación, destacando las contribuciones de pensadores relevantes y sus perspectivas.

Carthaginensia: Revista de estudios e investigación•Jul 1, 2025•1 citation

La búsqueda de la objetividad en la cuántica: Einstein y Bohr

Martin Hora

La intención de este artículo es analizar las posiciones desplegadas por Albert Einstein y Niels Bohr en lo que respecta a su interpretación de la mecánica cuántica. El propósito es mostrar que ambos compartieron, pese a sus diferencias, la búsqueda por alcanzar una descripción objetiva del mundo cuántico. Einstein desde una actitud más crítica hacia la formulación actual de la teoría, mientras que Bohr realizó una enunciación que buscó describir objetivamente los fenómenos cuánticos. Para desarrollar la crítica de Einstein al modelo cuántico, conviene detenernos brevemente en algunas consideraciones sobre su interpretación del conocimiento y la realidad. El creador de la teoría de la relatividad entiende que la realidad existe, que el universo tiene una estructura propiamente cognoscible a partir de la que el hombre puede construir una imagen del mundo que nos lo haga racional. El desarrollo del conocimiento parte para Einstein de la experiencia sensible, a partir de la cual comienza el proceso metafísico de generación de conceptos o categorías. Estos, a diferencia de las categorías kantianas, son una libre creación humana, que nos compromete con una forma particular de interpretar y pensar el mundo. Podemos entonces, desde este desarrollo, derivar las leyes de la naturaleza (EA1-068), generando una teoría física, presentada como "un intento por construir conceptualmente un modelo del mundo real, así como de su estructura regida por leyes” (EA 1-603). La estructura de una teoría es el proceso dinámico en el que participa la razón, que desde su creatividad provee la estructura, y la experiencia, quien solamente juzga la validez de la teoría.

•Jan 1, 2025•0 citations
La fluida correspondencia mantenida por el físico David Bohm y el artista Charles Biederman en la década de los sesenta sobre la naturaleza creativa de la conciencia humana esboza el origen de un nuevo paradigma epistemológico en la historia del pensamiento del siglo XX. En contra de las corrientes positivistas del sujeto y el objeto, disonantes con la experiencia consciente fenomenológica, Bohm y Biederman pugnaron por adecuar las epistemologías reinantes en la ciencia y el arte al realismo ontológico vivencial percibido por los seres humanos. Sus cartas están repletas de intuiciones metafísicas acerca de la conciencia, creatividad y libertad humanas. Este artículo recoge algunos de los pensamientos transcendentales más destacados de sus cartas publicadas y los expone ordenadamente en el contexto del marco epistemológico de cada autor, con discusiones personales que se desprenden de una lectura entre líneas.
Las obras de David Bohm y Roger Penrose representan per se dos contribuciones de orden mayor al estudio de la física y la conciencia. No es una tarea fácil abordar con rigor científico uno de los más profundos problemas científico-filosóficos; a saber, la naturaleza de la conciencia. Este artículo explora la visión global que emerge desde el acercamiento de Bohm y Penrose a la física de la conciencia. Se centra en el examen de la forma en que sus respectivas propuestas físico-metafísicas pueden converger conjuntamente en un modelo general, que pueda explicar mejor las características fenomenológicas de la conciencia. Las consecuencias filosóficas de este modelo están en muchos aspectos más cercanas a la experiencia de transcendencia tal como es descrita en las obras religiosas. Lo que emerge es una imagen unitaria del hombre en el cosmos que armoniza una idea de mente y materia, abierta a una conexión transcendente entre el sujeto consciente y la realidad.
Esta tesis consiste en una revision actual de la filosofia de la complementariedad,que fue propuesta por el fisico Niels Bohr, en el ano 1927, corno marco conceptual desde el que entender y explicar el formalismo matematico de la mecanica cuantica.Es importante comenzar por la exposicion y el analisis del ideal descriptivo de lasciencias clasicas porque la nueva teoria rompe por completo con todo el marco conceptualde la fisica anterior y necesita reconstruir otro distinto, a partir de nuevos postulados,principios e ideales, que satisfagan la necesidad de descripcion e interpretacion fisica de la naturaleza.Con su interpretacion del formalismo, Bohr pretende resolver los problemas dedescripcion, explicacion y comprension desde el nivel epistemologico: el nuevo marcopersigue cambiar el uso y el significado de los conceptos fisicos para que dejen de serproblematicos y desaparezcan las paradojas que su uso clasico provoca en la nueva ciencia,pero conservando la posibilidad de seguir utilizandolos. El objetivo de esto fue dotar de contenido fisico o intuitivo a la teoria cuantica, el cual se habia perdido con el desarrollo de su abstracto esquema matematico.En este aspecto, la critica de Einstein a la nueva mecanica situa el problema delrealismo de las teorias fisicas en el mismo nivel que el del contenido intuitivo de aquellas. Si bien el realismo fisico que defiende Einstein se fundamenta sobre una base intuitiva decaracter, esencialmente, espacial, la propuesta que aqui se defiende es entender el marco dela complementariedad desde un fundamento intuitivo, eminentemente, temporal. Este tipo de investigacion, a traves de la intuicion temporal, abre las puertas a una alternativa realista para la descripcion cuantica, novedosa y distinta del realismo clasico ysobre la que se podrian levantar algunos de los cimientos del sustrato ontologico masapropiados para la complementariedad y que mejor se ajusten al contenido epistemologicode esta, que el propio Bohr no tuvo en consideracion.
Es bien conocida la posición crítica que Albert Einstein mantuvo frente a la interpretación del nuevo formalismo cuántico que se gestó en torno al Instituto de Física Teórica de Copenhague, dirigido por Niels Bohr, desde la tercera década del siglo XX hasta el fin de sus días. Simplificando la cuestión, suele afirmarse que aquel defendió una concepción realista de la ciencia, a diferencia de físicos como el propio Bohr, Werner Heisenberg, Wolfgang Pauli, también Max Born, y otros. Asimismo, frecuentemente se atribuye esa defensa del realismo científico a posiciones “conservadoras”, en la medida en que no supo adaptarse a las nuevas concepciones que exigía el mundo microfísico. En el presente artículo se pretende analizar el tipo de realismo preconizado por este eminente científico en el marco de sus convicciones epistemológicas, lo cual permitirá perfilar mejor cuál fue el fondo de su polémica con Bohr y, en general, su interpretación de la mecánica cuántica. Para ello se comienza analizando la relación entre teoría y experiencia, así como la noción einsteiniana de “realidad”, para pasar después a considerar su modo de concebir la noción de sistema cuántico individual, noción en la que convergen sus principales tesis acerca de la mencionada cuestión de la interpretación de la teoría cuántica.
El presente artículo es un ensayo que expone algunas reflexiones sobre los aportes de los conceptos de la física cuántica a la concepción del ser humano y su relación consigo mismo y con el mundo. Se observa la comprensión del universo como un ser viviente, en el cual las causas de los fenómenos manifiestos provienen de un plano oculto y no manifiesto; allí el ser humano es concebido como una parte integral de un campo energético común, en el cual, mediante el principio de la no-localidad, cada acción, palabra y pensamiento provocan consecuencias a menudo inimaginables. Además, según esta perspectiva, la responsabilidad de cada uno por sus propios actos y pensamientos es una cuestión ineludible, de forma que somos realmente creadores activos de nuestra personalidad y vida. Esta manera de comprender el estado de cosas en el universo exige de cada uno de nosotros una revisión urgente de nuestros paradigmas personales, de nuestra filosofía y de nuestro grado de implicación tanto en los argumentos de nuestra vida, como en los acontecimientos sociales.
El diálogo entre la física cuántica y la teología de la creación se produce en un campo filosófico interdisciplinario que busca responder preguntas fundamentales sobre la naturaleza última de la realidad, la acción divina en el mundo y el papel del ser humano en un cosmos en constante evolución. A lo largo del siglo XX, los avances científicos han desafiado las visiones tradicionales del universo, provocando tensiones y oportunidades de diálogo entre la ciencia y la religión. En este contexto, la física cuántica emerge como un área clave, al proponer una descripción de la realidad que parece contradecir las intuiciones básicas de las tradiciones filosóficas clásicas, obligando pensar con modelos alternativos: los modelos sistémicos y ecosistémicos. Este artículo analiza cómo algunas interpretaciones -filosóficas- de la física cuántica han influido en la teología contemporánea de la creación, destacando las contribuciones de pensadores relevantes y sus perspectivas.
La intención de este artículo es analizar las posiciones desplegadas por Albert Einstein y Niels Bohr en lo que respecta a su interpretación de la mecánica cuántica. El propósito es mostrar que ambos compartieron, pese a sus diferencias, la búsqueda por alcanzar una descripción objetiva del mundo cuántico. Einstein desde una actitud más crítica hacia la formulación actual de la teoría, mientras que Bohr realizó una enunciación que buscó describir objetivamente los fenómenos cuánticos. Para desarrollar la crítica de Einstein al modelo cuántico, conviene detenernos brevemente en algunas consideraciones sobre su interpretación del conocimiento y la realidad. El creador de la teoría de la relatividad entiende que la realidad existe, que el universo tiene una estructura propiamente cognoscible a partir de la que el hombre puede construir una imagen del mundo que nos lo haga racional. El desarrollo del conocimiento parte para Einstein de la experiencia sensible, a partir de la cual comienza el proceso metafísico de generación de conceptos o categorías. Estos, a diferencia de las categorías kantianas, son una libre creación humana, que nos compromete con una forma particular de interpretar y pensar el mundo. Podemos entonces, desde este desarrollo, derivar las leyes de la naturaleza (EA1-068), generando una teoría física, presentada como "un intento por construir conceptualmente un modelo del mundo real, así como de su estructura regida por leyes” (EA 1-603). La estructura de una teoría es el proceso dinámico en el que participa la razón, que desde su creatividad provee la estructura, y la experiencia, quien solamente juzga la validez de la teoría.