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Universitas Philosophica

El programa de Roger Penrose contra el dualismo

Carlos Eduardo Maldonado

Published Jan 1, 1998• 0 citations
OpenAlex

Abstract

En este artículo, el autor presenta el programa de Roger Penrose contra el dualismo mente-mundo y discute las consecuencias filosóficas más importantes de este programa. El tema de análisis es el de la configuración de una teoría de la conciencia en la visión científica y filosófica contemporánea del inundo en el sentido preciso según el cual, el inundo físico es la sombra de la mente. Penrose denomina a esta nueva teoría Reducción Objetiva (OR), la cual tiene como finalidad mostrar que el cerebro está regido en ocasiones por procesos clásicos, y otras veces por procesos cuánticos. A partir de la caracterización de la conciencia por su habilidad para intuir la verdad y la falsedad, el artículo inscribe el tema de discusión en una teoría de los procesos fundamentales o también, en la línea del pensamiento de la complejidad.

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La posibilidad de una “neurociencia cuántica” según Roger Penrose

Desiderio Parrilla Martínez

Resumen: El artículo expone los elementos fundamentales de la "interpretación Penrose-Hameroff" sobre el colapso de función de onda, un hecho de la física cuántica estándar, que los autores introducen en neurofisiología a través de la llamada "teoría de la reducción objetiva orquestada".La consecuencia de este postulado es un planteamiento novedoso que abre nuevas vías de investigación en la disciplina incipiente de la "nano-fisología", con importantes aportaciones a la cuestión mente-cerebro y las neurociencias en general.

Thémata: Revista de filosofía•Jan 1, 2016•1 citation

Física, conciencia y transcendencia

Manuel Béjar Gallego

Las obras de David Bohm y Roger Penrose representan per se dos contribuciones de orden mayor al estudio de la física y la conciencia. No es una tarea fácil abordar con rigor científico uno de los más profundos problemas científico-filosóficos; a saber, la naturaleza de la conciencia. Este artículo explora la visión global que emerge desde el acercamiento de Bohm y Penrose a la física de la conciencia. Se centra en el examen de la forma en que sus respectivas propuestas físico-metafísicas pueden converger conjuntamente en un modelo general, que pueda explicar mejor las características fenomenológicas de la conciencia. Las consecuencias filosóficas de este modelo están en muchos aspectos más cercanas a la experiencia de transcendencia tal como es descrita en las obras religiosas. Lo que emerge es una imagen unitaria del hombre en el cosmos que armoniza una idea de mente y materia, abierta a una conexión transcendente entre el sujeto consciente y la realidad.

•Mar 1, 2015•1 citation

El modelo cuántico de la conciencia de Penrose y Hameroff: una introducción y evaluación crítica

Israel Grande-García

México, junio de 2006 they may even be important to inspire nuclei of ideas to be worked out in detail.But unless this detailed work leads beyond pure metaphors and analogies, they do not yet represent scientific progress".9 Una segunda forma incluye aquellos enfoques que retoman el status quo de la teoría física para describir los procesos neurofisiológicos que pueden subyacer a las funciones cognoscitivas como la conciencia.Algunos de los primeras ideas al respecto fueron desarrolladas por el biólogo J. B. S. Haldane, 10 más tarde por Eugene Wigner 11 y más recientemente han sido defendidas por Henry Stapp.12 Dentro de estos enfoques se cuentan también algunos modelos más desarrollados como el de Ewan Harris Walker, 13 quizá el primer modelo cuántico detallado de la conciencia, de acuerdo con el cual el efecto túnel es el efecto cuántico que está involucrado en el funcionamiento sináptico a través de las hendiduras sinápticas, y por lo tanto parece constituir el mecanismo físico que subyace a la conciencia.Otro destacado ejemplo es el modelo de Beck y Eccles 14 el cual, como el de Walker, retoma el efecto túnel, pero sugiere que está involucrado en la exocitosis (la apertura momentánea de un canal en la membrana presináptica y la liberación de un neurotransmisor en la hendidura sináptica).La mente consciente, según el modelo de Beck y Eccles, se vuelve neuronalmente efectiva al incrementar momentáneamente las probabilidades de la exocitosis.Finalmente, otro modo de adoptar la física cuántica para dar cuenta de la conciencia, consiste en hacer uso de desarrollos y generalizaciones que van más allá de la física teórica estándar.Algunos candidatos recientes incluyen la posibilidad de ligar la teoría del caos con la no localidad cuántica y aplicarla a las neurociencias para dar cuenta de la conciencia, 15 así como el uso de la teoría de las supercuerdas para explicar la conciencia y la relación mentecerebro desde un monismo del doble aspecto.16 Sin embargo, el ejemplo más notable de este esotéricos que utilizan una interpretación de la mecánica cuántica para dar cuenta de fenómenos supuestamente paranormales.En el filme son entrevistados algunos representantes de estos enfoques como el físico indio Amit Goswami, el psiquiatra Jeffrey Satinover e incluso Stuart Hameroff.

•Jun 1, 2006•1 citation

La suficiencia de la lógica bivalente para la física de los cuantos.

Gérold Stahl

La suficiencia de la lógica bivalente para la física de los cuantos LAS INVESTIGACIONES lógicas en este siglo han ampliado el horizonte no sólo de la lógica formal, sino también de la epistemología, por ejemplo, con respecto al concepto "verdad"."2 + 2 = 4" puede ser verdadero o falso, pero "tertium non datur" según la lógica clásica.Una lógica en que las proposiciones pueden ser solamente verdaderas o falsas, o, en otras pala bras, una lógica que tiene dos "valores veritativos" ( verdad y falsedad) se llama "bivalente".La lógica clásica fue concebida, en principio, como bivalente, pero no lo era hasta las últimas consecuencias; no era "estrictamente" biva lente.Sólo sistemas de la lógica simbólica, como por ejemplo el de los Principia M athematica ele Whitehead y Russell, son estrictamente bivalentes.El pensamiento común con sus medios tonos distingue entre "La vir tud es verde", "La virtud no es verde" y !'No es el caso que fa virtud es verde", afirmando sólo la última proposición, mientras que en un is tema estrictamente bivalente deben afirmarse o la primera o las dos últi mas proposiciones ( si se supone la existencia formal de la virtud) .Puesta ante la alternativa entre "La virtud es verde" y "La virtud no es verde", la lógica clásica ( es decir, la mayoría de sus representantes) elude la respuesta declarando ambas proposiciones como no significativas, mientras que -en completa inconsecuencia-concede significado a la proposición "No es el caso que la virtud es verde".En el fondo habían entrado aquí consideraciones correspondientes a una lógica trivalente y se había efectuado una tripartición entre lo que es verde, lo que no es verde y lo de lo cual no se puede afirmar que es verde, ni que no es verde.El pasto en la primavera es verde, el pasto seco en pleno verano no es verde, y de la virtud no se puede afirmar que sea o no sea verde.Claro está, que tales consideraciones estaban reñidas con el prin cipio del tercero excluído; para salvar este último había que apelar al "no significativo".Sin embargo, no toda apelación al "no significativo" indica una va lencia superior escondida.Como en un sistema formal no toda combina ción de símbolos es significativa, sino se establecen condiciones bajo las cuales una expresión simbólica es "bien formada", es decir, significati a, así tampoco toda combinación de palabras es de antemano significativa y [ 18 ] 1luÜciencia de Ía lógica bivaiente para Ía física de los étiaritos / Revista de Filoso/ia también en este caso hay que establecer condiciones.La simple introduc ción de una valencia superior no puede dar significado a una acumulación de palabras, aunque ésta sea "comprensible".En esta exposición se habla sobre sistemas lógicos.Ellos son el mate rial de la investigación y los consideramos expresados en lenguaje prima rio ( object language), mientras que las investigaciones mismas se des arrollan en metalenguaje con respecto al lenguaje de estos sistemas.Nuestro metalenguaje en estas páginas será siempre bivalente, aunque hablamos sobre sistemas de valencia superior.Simbolizamos el sistema bivalente de Whitehead y Russell por "L 2 ", b lógica trivalente de Reichenbach por "L 3 ", y en general un sistema lógico con n (n es un número natural mayor de 1), alores veritativos por "L n "• Convenimos en trabajar, en esta exposición, únicamente con sistemas ló gicos en que los valores veritativos pueden ordenarse según el "grado de verdad" 1 , simbolizando por "W 1 " el valor con el grado más alto de ver dad, por "\IV 2 ", "W 3 ", etc., los valores intermedios ( si los hay) y final mente por "W 11 " el valor veritativo con el grado más bajo de verdad ( con el grado más alto de falsedad).En L 2 tenemos "n = 2", en L 3 "n = 3", etc.1 Lo indicado más adelante sobre L 8 y Les no cambiaría si estos sistemas no cumpliesen con aquélla convención.G. Birkhoff, por ejemplo, sugiere siste más especiales sin e5te ordenamiento.

Revista de filosofía•Jun 9, 2017•0 citations

Werner Heisenberg

Ana Elisa Spielberg

La incidencia de la educación humanista, en su vertiente filosófica, sobre algunos de los físicos que formaron parte de la creción de la teoría de los quanta-reconocida unánimemente como la más fértil de la historia de la física-es un dato innegable. En este trabajo no pretendemos argumentar a favor o en contra de las dos posturas en pugna, que se observan desde los inicios de esta teoría, sino denunciar algunos de los malentendidos que prácticamente han sepultado el pensamiento de uno de los integrantes más conspicuos de la denominada 'Escuela de Copenhague' y que es Werner Heisenberg. La razón para semejante trvestismo conceptual, bien pudo haberse debido según nuestro criterio, a que su perspectiva filosófica no se habría prestado a ser aprehendida por los Denksysteme que subyacen a las corrientes epistemológicas tradicionales. Esta es la razón por la cual nos ceñiremos estrictamente a sus escritos, subrayando sus reflexiones sobre el pragmatismo y el positivismo y que, paradójicamente, han servido para tildarlo de tal. Sin intención de hacer gala de un inocuo ejercicio de erudición solamente pretendemos mostrar la convicción más profunda de nuestro autor, a saber, que la ciencia nace en diálogo, en la frontera con la filosofía, sin la cual la primera no sería posible.

The Paideia Archive: Twentieth World Congress of Philosophy•Jan 1, 1998•0 citations

¿Para qué la filosofía de la física?

James Read

Las teorías físicas no solo predicen fenómenos, también configuran nuestra comprensión del espacio, el tiempo, la materia y la causalidad. Sin embargo, la contribución del análisis filosófico a la física continúa siendo objeto de debate. Este estudio examina los objetivos conceptuales de la filosofía de la física y su relación histórica y contemporánea con la práctica científica. Una reconstrucción histórica y conceptual muestra que la reflexión filosófica ha acompañado desarrollos fundamentales de las teorías físicas, desde la mecánica clásica hasta la relatividad, aunque su influencia ha variado entre períodos. Asimismo, identifica un diálogo renovado en torno a la medición cuántica y la decoherencia, los fundamentos de la gravitación y los límites de la evidencia cosmológica. Estos casos permiten distinguir la elaboración y contrastación experimental de teorías del examen crítico de sus supuestos, estructuras matemáticas e implicaciones ontológicas, sin considerar ambas actividades independientes. Aquí mostramos que la filosofía de la física contribuye a la comprensión científica al esclarecer qué implican las teorías acerca del mundo e identificar interrogantes que el éxito predictivo no resuelve por sí solo. Esta perspectiva sitúa el análisis filosófico como una investigación complementaria y explica su vigencia en el estudio de los fundamentos de la física.

Disputatio•Sep 30, 2026•0 citations
En este artículo, el autor presenta el programa de Roger Penrose contra el dualismo mente-mundo y discute las consecuencias filosóficas más importantes de este programa. El tema de análisis es el de la configuración de una teoría de la conciencia en la visión científica y filosófica contemporánea del inundo en el sentido preciso según el cual, el inundo físico es la sombra de la mente. Penrose denomina a esta nueva teoría Reducción Objetiva (OR), la cual tiene como finalidad mostrar que el cerebro está regido en ocasiones por procesos clásicos, y otras veces por procesos cuánticos. A partir de la caracterización de la conciencia por su habilidad para intuir la verdad y la falsedad, el artículo inscribe el tema de discusión en una teoría de los procesos fundamentales o también, en la línea del pensamiento de la complejidad.
Resumen: El artículo expone los elementos fundamentales de la "interpretación Penrose-Hameroff" sobre el colapso de función de onda, un hecho de la física cuántica estándar, que los autores introducen en neurofisiología a través de la llamada "teoría de la reducción objetiva orquestada".La consecuencia de este postulado es un planteamiento novedoso que abre nuevas vías de investigación en la disciplina incipiente de la "nano-fisología", con importantes aportaciones a la cuestión mente-cerebro y las neurociencias en general.
Las obras de David Bohm y Roger Penrose representan per se dos contribuciones de orden mayor al estudio de la física y la conciencia. No es una tarea fácil abordar con rigor científico uno de los más profundos problemas científico-filosóficos; a saber, la naturaleza de la conciencia. Este artículo explora la visión global que emerge desde el acercamiento de Bohm y Penrose a la física de la conciencia. Se centra en el examen de la forma en que sus respectivas propuestas físico-metafísicas pueden converger conjuntamente en un modelo general, que pueda explicar mejor las características fenomenológicas de la conciencia. Las consecuencias filosóficas de este modelo están en muchos aspectos más cercanas a la experiencia de transcendencia tal como es descrita en las obras religiosas. Lo que emerge es una imagen unitaria del hombre en el cosmos que armoniza una idea de mente y materia, abierta a una conexión transcendente entre el sujeto consciente y la realidad.
México, junio de 2006 they may even be important to inspire nuclei of ideas to be worked out in detail.But unless this detailed work leads beyond pure metaphors and analogies, they do not yet represent scientific progress".9 Una segunda forma incluye aquellos enfoques que retoman el status quo de la teoría física para describir los procesos neurofisiológicos que pueden subyacer a las funciones cognoscitivas como la conciencia.Algunos de los primeras ideas al respecto fueron desarrolladas por el biólogo J. B. S. Haldane, 10 más tarde por Eugene Wigner 11 y más recientemente han sido defendidas por Henry Stapp.12 Dentro de estos enfoques se cuentan también algunos modelos más desarrollados como el de Ewan Harris Walker, 13 quizá el primer modelo cuántico detallado de la conciencia, de acuerdo con el cual el efecto túnel es el efecto cuántico que está involucrado en el funcionamiento sináptico a través de las hendiduras sinápticas, y por lo tanto parece constituir el mecanismo físico que subyace a la conciencia.Otro destacado ejemplo es el modelo de Beck y Eccles 14 el cual, como el de Walker, retoma el efecto túnel, pero sugiere que está involucrado en la exocitosis (la apertura momentánea de un canal en la membrana presináptica y la liberación de un neurotransmisor en la hendidura sináptica).La mente consciente, según el modelo de Beck y Eccles, se vuelve neuronalmente efectiva al incrementar momentáneamente las probabilidades de la exocitosis.Finalmente, otro modo de adoptar la física cuántica para dar cuenta de la conciencia, consiste en hacer uso de desarrollos y generalizaciones que van más allá de la física teórica estándar.Algunos candidatos recientes incluyen la posibilidad de ligar la teoría del caos con la no localidad cuántica y aplicarla a las neurociencias para dar cuenta de la conciencia, 15 así como el uso de la teoría de las supercuerdas para explicar la conciencia y la relación mentecerebro desde un monismo del doble aspecto.16 Sin embargo, el ejemplo más notable de este esotéricos que utilizan una interpretación de la mecánica cuántica para dar cuenta de fenómenos supuestamente paranormales.En el filme son entrevistados algunos representantes de estos enfoques como el físico indio Amit Goswami, el psiquiatra Jeffrey Satinover e incluso Stuart Hameroff.
La suficiencia de la lógica bivalente para la física de los cuantos LAS INVESTIGACIONES lógicas en este siglo han ampliado el horizonte no sólo de la lógica formal, sino también de la epistemología, por ejemplo, con respecto al concepto "verdad"."2 + 2 = 4" puede ser verdadero o falso, pero "tertium non datur" según la lógica clásica.Una lógica en que las proposiciones pueden ser solamente verdaderas o falsas, o, en otras pala bras, una lógica que tiene dos "valores veritativos" ( verdad y falsedad) se llama "bivalente".La lógica clásica fue concebida, en principio, como bivalente, pero no lo era hasta las últimas consecuencias; no era "estrictamente" biva lente.Sólo sistemas de la lógica simbólica, como por ejemplo el de los Principia M athematica ele Whitehead y Russell, son estrictamente bivalentes.El pensamiento común con sus medios tonos distingue entre "La vir tud es verde", "La virtud no es verde" y !'No es el caso que fa virtud es verde", afirmando sólo la última proposición, mientras que en un is tema estrictamente bivalente deben afirmarse o la primera o las dos últi mas proposiciones ( si se supone la existencia formal de la virtud) .Puesta ante la alternativa entre "La virtud es verde" y "La virtud no es verde", la lógica clásica ( es decir, la mayoría de sus representantes) elude la respuesta declarando ambas proposiciones como no significativas, mientras que -en completa inconsecuencia-concede significado a la proposición "No es el caso que la virtud es verde".En el fondo habían entrado aquí consideraciones correspondientes a una lógica trivalente y se había efectuado una tripartición entre lo que es verde, lo que no es verde y lo de lo cual no se puede afirmar que es verde, ni que no es verde.El pasto en la primavera es verde, el pasto seco en pleno verano no es verde, y de la virtud no se puede afirmar que sea o no sea verde.Claro está, que tales consideraciones estaban reñidas con el prin cipio del tercero excluído; para salvar este último había que apelar al "no significativo".Sin embargo, no toda apelación al "no significativo" indica una va lencia superior escondida.Como en un sistema formal no toda combina ción de símbolos es significativa, sino se establecen condiciones bajo las cuales una expresión simbólica es "bien formada", es decir, significati a, así tampoco toda combinación de palabras es de antemano significativa y [ 18 ] 1luÜciencia de Ía lógica bivaiente para Ía física de los étiaritos / Revista de Filoso/ia también en este caso hay que establecer condiciones.La simple introduc ción de una valencia superior no puede dar significado a una acumulación de palabras, aunque ésta sea "comprensible".En esta exposición se habla sobre sistemas lógicos.Ellos son el mate rial de la investigación y los consideramos expresados en lenguaje prima rio ( object language), mientras que las investigaciones mismas se des arrollan en metalenguaje con respecto al lenguaje de estos sistemas.Nuestro metalenguaje en estas páginas será siempre bivalente, aunque hablamos sobre sistemas de valencia superior.Simbolizamos el sistema bivalente de Whitehead y Russell por "L 2 ", b lógica trivalente de Reichenbach por "L 3 ", y en general un sistema lógico con n (n es un número natural mayor de 1), alores veritativos por "L n "• Convenimos en trabajar, en esta exposición, únicamente con sistemas ló gicos en que los valores veritativos pueden ordenarse según el "grado de verdad" 1 , simbolizando por "W 1 " el valor con el grado más alto de ver dad, por "\IV 2 ", "W 3 ", etc., los valores intermedios ( si los hay) y final mente por "W 11 " el valor veritativo con el grado más bajo de verdad ( con el grado más alto de falsedad).En L 2 tenemos "n = 2", en L 3 "n = 3", etc.1 Lo indicado más adelante sobre L 8 y Les no cambiaría si estos sistemas no cumpliesen con aquélla convención.G. Birkhoff, por ejemplo, sugiere siste más especiales sin e5te ordenamiento.
La incidencia de la educación humanista, en su vertiente filosófica, sobre algunos de los físicos que formaron parte de la creción de la teoría de los quanta-reconocida unánimemente como la más fértil de la historia de la física-es un dato innegable. En este trabajo no pretendemos argumentar a favor o en contra de las dos posturas en pugna, que se observan desde los inicios de esta teoría, sino denunciar algunos de los malentendidos que prácticamente han sepultado el pensamiento de uno de los integrantes más conspicuos de la denominada 'Escuela de Copenhague' y que es Werner Heisenberg. La razón para semejante trvestismo conceptual, bien pudo haberse debido según nuestro criterio, a que su perspectiva filosófica no se habría prestado a ser aprehendida por los Denksysteme que subyacen a las corrientes epistemológicas tradicionales. Esta es la razón por la cual nos ceñiremos estrictamente a sus escritos, subrayando sus reflexiones sobre el pragmatismo y el positivismo y que, paradójicamente, han servido para tildarlo de tal. Sin intención de hacer gala de un inocuo ejercicio de erudición solamente pretendemos mostrar la convicción más profunda de nuestro autor, a saber, que la ciencia nace en diálogo, en la frontera con la filosofía, sin la cual la primera no sería posible.
Las teorías físicas no solo predicen fenómenos, también configuran nuestra comprensión del espacio, el tiempo, la materia y la causalidad. Sin embargo, la contribución del análisis filosófico a la física continúa siendo objeto de debate. Este estudio examina los objetivos conceptuales de la filosofía de la física y su relación histórica y contemporánea con la práctica científica. Una reconstrucción histórica y conceptual muestra que la reflexión filosófica ha acompañado desarrollos fundamentales de las teorías físicas, desde la mecánica clásica hasta la relatividad, aunque su influencia ha variado entre períodos. Asimismo, identifica un diálogo renovado en torno a la medición cuántica y la decoherencia, los fundamentos de la gravitación y los límites de la evidencia cosmológica. Estos casos permiten distinguir la elaboración y contrastación experimental de teorías del examen crítico de sus supuestos, estructuras matemáticas e implicaciones ontológicas, sin considerar ambas actividades independientes. Aquí mostramos que la filosofía de la física contribuye a la comprensión científica al esclarecer qué implican las teorías acerca del mundo e identificar interrogantes que el éxito predictivo no resuelve por sí solo. Esta perspectiva sitúa el análisis filosófico como una investigación complementaria y explica su vigencia en el estudio de los fundamentos de la física.