Biología cuántica y ciencias de la salud: un diálogo posible
Chantal Aristizábal Tobler, Hugo Cárdenas López, Luis Alejandro Gómez Barrera, Jorge Sandoval París, Daniela Arango Ruda, Eduardo Villar Concha, María Carolina Martínez R., Ana Camila García, Santiago Galvis Villamizar, Wilson Parra Chico
La biología cuántica llegó a manifestarse hasta el siglo XXI. No obstante, en su periodo de incubación, predominaron la física cuántica y la química cuántica. En este marco, los académicos descubrieron que las ciencias sociales, humanas y de la salud seguían siendo consideradas como precuánticas; es decir, conservaban la estructura mental de la mecánica clásica y, por ende, no escudriñaban en los temas, los ejes, los problemas, los fenómenos y las dinámicas propias de la cuántica. Los autores están convencidos de que es posible efectuar un diálogo entre las ciencias de la salud y la biología cuántica. Por lo demás, este diálogo permitirá que se entienda a profundidad la complejidad de la vida. El estudio de la complejidad le rehúye a una comprensión clásica de los sistemas vivos. Por esta razón, los investigadores emplean el mecanismo de la economía del lenguaje y los argumentos físicos o físico-químicos.
La biología cuántica llegó a manifestarse hasta el siglo XXI. No obstante, en su periodo de incubación, predominaron la física cuántica y la química cuántica. En este marco, los académicos descubrieron que las ciencias sociales, humanas y de la salud seguían siendo consideradas como precuánticas; es decir, conservaban la estructura mental de la mecánica clásica y, por ende, no escudriñaban en los temas, los ejes, los problemas, los fenómenos y las dinámicas propias de la cuántica. Los autores están convencidos de que es posible efectuar un diálogo entre las ciencias de la salud y la biología cuántica. Por lo demás, este diálogo permitirá que se entienda a profundidad la complejidad de la vida. El estudio de la complejidad le rehúye a una comprensión clásica de los sistemas vivos. Por esta razón, los investigadores emplean el mecanismo de la economía del lenguaje y los argumentos físicos o físico-químicos.
La puerta de acceso a la medicina y a las ciencias de la salud es la biología cuántica. Por esta razón, es imperativo que los investigadores comiencen a priorizar el aprendizaje de la teoría cuántica y, además, lo introduzcan en sus estudios y sus praxis. No obstante, la introducción de la teoría cuántica en las ciencias de la salud solo es posible mediante la biología cuántica. El estudio de los efectos cuánticos en los sistemas vivos ha permitido que se amplíen considerablemente los conocimientos referentes con el papel de los genes en los organismos vivos, la naturaleza de la conciencia y la homeostasis. Es importante mencionar que la cuántica demostró que la existencia es coherente, pues en su interior pueden distinguirse varios niveles de complejidad o de organización. La inmersión de la teoría cuántica en la inmersión de la teoría cuántica en las ciencias de la salud permite: primero, superar la visión estática y descriptiva de los fenómenos biológicos; segundo, ampliar de manera considerable los conocimientos acerca de los seres vivos en sus diferentes niveles de organización, sus relaciones intraespecíficas, interespecíficas y con el ambiente y tercero, hacer un análisis más profundo sobre los procesos fisiológicos y las vías metabólicas que componen el organismo.
La aplicación de las leyes de la física, y particularmente de la física cuántica de inicios del siglo XX, al estudio de los procesos biológicos abrió un campo de acción que podemos definir como biología cuántica.La biología pasó de ser meramente descriptiva y de registrar solo medidas de cualidades de procesos químicos moleculares (reduccionista), a ser una biología explicativa de mecanismos de regulación que ocurren dentro de las moléculas de las células vivas, y que podían ser medibles cuantitativamente; este nuevo concepto surgió con el advenimiento de la biología molecular (1940), nutrida a su vez por los avances de la mecánica y física cuántica que quisieron penetrar en los procesos biológicos (biocampo).
El desarrollo de las ideas basicas de la Mecanica Cuantica comenzo a principios del siglo pasado, como consecuencia de una serie de descubrimientos y observaciones que pusieron en evidencia las graves dificultades de la Fisica Clasica para interpretar las propiedades del atomo y sus partes constituyentes asi como las propiedades de la radiacion electromagnetica y su interaccion con la materia. Esos descubrimientos revolucionaron las nociones hasta entonces sustentadas por los fisicos y plantearon una asombrosa cantidad de enigmas, cuya solucion obligo a realizar un profundo replanteo de los fundamentos y conceptos basicos de la Fisica.
El estudio de la Mecanica Cuantica es importante por varias razones. En primer lugar porque pone de manifiesto la metodologia esencial de la Fisica. En segundo lugar porque tuvo un exito formidable ya que permitio dar respuestas validas a casi todos los problemas en los cuales se la ha aplicado. En tercer lugar porque es la herramienta teorica basica para numerosas disciplinas de gran importancia, como la Quimica Fisica, la Fisica Molecular, Atomica y Nuclear, la Fisica de la Materia Condensada y la Fisica de Particulas.
Las teorías físicas no solo predicen fenómenos, también configuran nuestra comprensión del espacio, el tiempo, la materia y la causalidad. Sin embargo, la contribución del análisis filosófico a la física continúa siendo objeto de debate. Este estudio examina los objetivos conceptuales de la filosofía de la física y su relación histórica y contemporánea con la práctica científica. Una reconstrucción histórica y conceptual muestra que la reflexión filosófica ha acompañado desarrollos fundamentales de las teorías físicas, desde la mecánica clásica hasta la relatividad, aunque su influencia ha variado entre períodos. Asimismo, identifica un diálogo renovado en torno a la medición cuántica y la decoherencia, los fundamentos de la gravitación y los límites de la evidencia cosmológica. Estos casos permiten distinguir la elaboración y contrastación experimental de teorías del examen crítico de sus supuestos, estructuras matemáticas e implicaciones ontológicas, sin considerar ambas actividades independientes. Aquí mostramos que la filosofía de la física contribuye a la comprensión científica al esclarecer qué implican las teorías acerca del mundo e identificar interrogantes que el éxito predictivo no resuelve por sí solo. Esta perspectiva sitúa el análisis filosófico como una investigación complementaria y explica su vigencia en el estudio de los fundamentos de la física.
Hoy día, cuando nos preparamos a traspasar el humbral del siglo XXI, es evidente, que entre todas las formas de la conciencia social la ciencia es la que goza de mayor prestigio y autoridad y a la que debemos nuestra concepción del mundo, nuestro modo de ser, conocer y actuar.El siglo XX se puede definir, sin dudas, como el siglo de la Ciencia y ha sido ésta la que, en gran medida ha determinado las peculiaridades básicas de nuestra Civilización y las características del desarrollo de la Cultura.Entendiendo por Civilización una forma histórica específica de relaciones entre el Hombre y la Naturaleza, cuya esencia radica en la forma de asimilación por el Hombre del "cuerpo físico" de ésta y su transformación en objetos artificiales para su uso y consumo, así como por la elaboración de instrumentos, procedimientos y métodos de esa "asimilación" o "apropiación".Todo lo que creado por el Hombre en este proceso ha recibido el nombre de "Segunda naturaleza" o Cultura.El desarrollo de la Civilización, y si se quiere su progreso, implica un perfeccionamiento constante o una optimización de estas relaciones, pero también un incremento de sus dos tipos básicos de producción: la de objetos y bienes materiales y la producción de ideas, o sea, la producción espiritual, es decir, la creación de la Cultura y sus formas: la Ciencia, la Filosofía, la Religión, el Arte, etc. Las que han recibido el nombre de "formas de la conciencia social".El papel que juega la ciencia en la sociedad contemporánea no es una simple casualidad, ni una situación pasajera, sino un Éndoxa: Series Filosóficas, n'4,1994, UNED, Madrid
Para poder aclarar cómo ha afectado la mecánica cuántica a los conceptos de causalidad y azar, hay que tener en cuenta que esta teoría no surgió como consecuencia de una maduración conceptual de la propia física o de los que la cultivaban. Todo lo contrario: nació y creció a contrapelo de la mentalidad dominante, y en cierto modo sigue teniendo en contra las preferencias personales de la mayoría de los que bregan con ella. Sus creadores cuestionaron y redefinieron las principales categorías de determinación, pero no por gusto, sino por necesidad. Casi todos hubieran deseado otra cosa muy diferente. Es una teoría que sólo ha contado de un modo parcial y provisional con las simpatías de sus gestores y destinatarios. Sería más exacto decir que han aprendido a resignarse a ella. Su fuerza ha residido desde el principio y hasta el presente en los hechos. El mundo es como es, no como les gustaría que fuese a los que se encargan de estudiarlo. Y hay muchos a los que no gusta la imagen resultante. A pesar de que la llamemos ciencia empírica, los que la crean casi siempre han pospuesto la experiencia a consideraciones lógicas, ontológicas e incluso estéticas. En este banquete los hechos han figurado siempre como parientes pobres, cuya presencia no se puede obviar, pero de los que se espera una presencia complaciente y discreta. Sin embargo, a veces la prima del pueblo rompe el protocolo y hace que salgan a la luz algunos conflictos soterrados. Algo parecido ocurrió en esta ocasión: la naturaleza dijo «¡No!» a la camisa de fuerza que pretendía imponérsele. Y lo hizo como ella sabe, produciendo resultados inesperados en los experimentos y suscitando fenómenos refractarios a las rutinas teóricas autorizadas. Hubo que buscar alternativas, empezando por las más aceptables y terminando por las menos gratas. La discontinuidad cuántica pertenecía a esta última clase.