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El vacío que nos constituye: medición, lenguaje y sujeto

Viviana Gómez Ramírez

Published Aug 31, 2026• 0 citations
OpenAlex

Abstract

El texto explora una relación filosófica entre el problema de la medición en la mecánica cuántica y la constitución simbólica del sujeto, para desarrollar una idea común: la indeterminación como rasgo constitutivo de la realidad. Se parte de cómo, en la mecánica cuántica, los resultados no están completamente definidos antes de la observación, y lo vincula con la idea de que el sujeto no es algo previo y fijo, sino que emerge a través del lenguaje. En ambos casos, lo que existe no está totalmente determinado de antemano, sino que se actualiza en la interacción (ya sea en la medición o en el discurso). Así, el texto sugiere que tanto el mundo físico como el significado emergen desde un vacío estructural que no puede eliminarse; y lejos de ser una falla, esta condición es lo que hace posible el conocimiento, la experiencia y la creación.

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Romper la cadena

Steven French

La mecánica cuántica describe los procesos físicos con notable precisión, aunque las funciones de la observación, la medición y el sujeto cognoscente siguen siendo objeto de controversia conceptual. La fenomenología, que examina las estructuras de la experiencia mediante las cuales los fenómenos adquieren significado, ofrece un marco para esclarecer estas cuestiones sin sustituir la teoría física. Este estudio explora cómo las concepciones fenomenológicas de la experiencia y la intersubjetividad pueden iluminar los fundamentos epistemológicos de la mecánica cuántica. El análisis distingue los procesos físicos de medición de las condiciones bajo las cuales los resultados experimentales adquieren significado y se convierten en evidencias públicamente accesibles. Asimismo, identifica cómo puede reconocerse el carácter situado de la observación sin reducir el conocimiento científico a la experiencia subjetiva. Aquí mostramos que la fenomenología proporciona recursos conceptuales para examinar las relaciones entre medición, observación y justificación de las afirmaciones de conocimiento en la mecánica cuántica. Este enfoque no resuelve las interpretaciones contrapuestas de la teoría cuántica, pero permite explicitar sus presupuestos epistemológicos. Al esclarecer las condiciones de la objetividad científica, contribuye a un diálogo más preciso entre la física y la filosofía. En términos más amplios, ofrece un marco para evaluar el papel de la experiencia en la producción e interpretación del conocimiento científico.

Disputatio•Sep 30, 2026•0 citations

Los problemas de la medición cuántica sin decoherencia

Leonardo Vanni

ResumenEn la teoría cuántica de la medición existen dos problemas centrales: el problema de la lectura definida y el problema de la base preferida.El primer problema consiste en el hecho de que la teoría no puede dar cuenta de valores bien definidos registrados como resultados en la medición, puesto que predice que el estado final del sistema y aparato es una superposición sin valor definido.El segundo problema consiste en el hecho de que bajo ciertas circunstancias (referidas a la preparación del estado del sistema a medir) la teoría no puede dar cuenta, además, de una base bien definida de estados a la cual pertenece el resultado obtenido en la medición.Históricamente la pretendida resolución a estos problemas viene de la mano del formalismo de decoherencia, el cual se ha desarrollado como un intento de encontrar el limite clásico de la mecánica cuántica.El objetivo principal de esta tesis consiste en brindar una respuesta a los mencionados problemas sin apelar a decoherencia alguna.Respecto del problema de la base preferida presente en las correlaciones del estado final de la medición, mostraremos que, en lugar de resolverse apelando a una interacción posterior con el entorno, tal como en la teoría de la decoherencia, puede ser resuelto analizando el proceso previo a dicho estado final sin la necesidad del entorno.La esencia del procedimiento consiste en reconsiderar la medición, no como la mera correlación que se manifiesta en el estado final, sino como el proceso capaz de establecerla.Desde esta nueva perspectiva es posible diferenciar distintos procesos que conducen a distintas correlaciones, independientemente de que éstas puedan vincularse matemáticamente mediante un cambio de base.La eliminación de la ambigüedad de la base se logra al determinar qué proceso es caracterizado por el operador de evolución que conecta el estado inicial de la medición con el final.Estrictamente hablado, el problema no queda resuelto, sino más bien disuelto, al considerar que la medición involucra todo el proceso que desemboca en una correlación final, y ello sin la necesidad de agregar interacciones posteriores con sistemas como el entorno.Respecto del problema de la lectura definida nuestro objetivo es un poco más modesto.No vamos a resolver el problema estrictamente sino que, en el marco de ese problema, brindaremos una respuesta a la incompatibilidad que establece el postulado del colapso respecto de las evoluciones unitarias.La estrategia aquí es incorporar los aparatos de medición en el cálculo de las probabilidades condicionales establecidas para una secuencia de dos mediciones.Asumiendo valores definidos para la primera, demostramos que el postulado del colapso sobre el sistema puede ser derivado del propio formalismo de la teoría cuántica, aun cuando el sistema compuesto que incluye a los aparatos nunca abandona la evolución unitaria que predice la ecuación de Schrödinger

•Jun 6, 2012•0 citations

Materia probabilística y posibilidad orientada

Daniel de Francisco Melich

Este ensayo propone una lectura filosófica de la materia como campo de posibilidades orientadas. Frente a una oposición simple entre azar y determinismo, el texto distingue entre posibilidad, probabilidad, tendencia, trayectoria y forma. La posibilidad designa el campo de lo que puede ocurrir; la probabilidad introduce una ponderación interna dentro de ese campo; y la gravedad, junto con la escala, el tiempo y las condiciones de observación, contribuye a canalizar esas distribuciones hacia formas relativamente estables. A partir de esta distinción, el artículo examina la relación entre comportamiento probabilístico y determinación física, atendiendo al papel de la gravedad como operador de acumulación, curvatura y orientación a gran escala. La gravedad no cancela la apertura probabilística de la materia, sino que la modula en regímenes de concentración, atracción, trayectoria y emergencia. En este marco, los atractores, la escala y los campos permiten pensar cómo una posibilidad puede volverse probabilidad, cómo una probabilidad puede volverse tendencia, cómo una tendencia puede volverse trayectoria y cómo una trayectoria puede estabilizar una forma. El texto también incorpora una reflexión sobre el observador, diferenciando entre observación instrumental, fenomenológica y teórica. Esta distinción permite evitar tanto el realismo ingenuo como el constructivismo extremo: el observador no inventa la realidad, pero todo acceso a la materia ocurre desde un régimen situado de medición, percepción o conceptualización. Finalmente, el ensayo desplaza el problema hacia la encarnación. El cuerpo aparece como una forma de metaestabilidad material: no una sustancia fija, sino una organización dinámica de procesos, hábitos, regulaciones y posibilidades orientadas. El hábito se interpreta como una estabilización encarnada de la probabilidad: una forma en la que la repetición no elimina la variabilidad, sino que la organiza en trayectorias corporales más disponibles, eficaces y significativas. La tesis central del texto es que la materia no oscila simplemente entre azar y necesidad, sino que se despliega como posibilidad orientada: un campo de posibilidades ponderadas, canalizadas por interacciones, escalas, gravedad, tiempo, observación y hábito encarnado.

•Jun 18, 2026•0 citations

La naturaleza cuántica

Enrique Fernández-Borja

En el desarrollo de este articulo nos vamos a plantear los principios de la teoria cuantica y como afrontamos el problema de disenar teorias cuanticas. Este es un tema de gran interes en la investigacion actual ya que se intenta encontrar como se comporta la naturaleza en niveles muy basicos de su constitucion. El tener un esquema solvente del por que y el como la naturaleza esta cuantizada nos aseguraria un enfrentamiento directo con problematicas muy peliagudas en teorias tan actuales como las supercuerdas o la descripcion cuantica de la gravedad en otras construcciones teoricas. El objetivo principal de este articulo es el de plantear en un lenguaje sencillo, pero sin perdida de formalidad, las bases conceptuales de lo que entendemos por cuantizacion. No hablaremos de los distintos tipos de cuantizaciones que se han definido ni la aplicabilidad de cada uno, ya que se saldria del objetivo y el nivel de esta exposicion elemental.

Isagogé•Jan 1, 2003•0 citations

Causalidad y Mecánica Cuántica

Olga Lucía Varela

La causalidad en la filosofíaLa noción de causalidad ha sido largamente debatida y analizada por gran cantidad de filósofos que encuentran en ella el misterio de un principio aparentemente necesario e indemostrable.Esta condición hace pensar en su validez para el conocimiento, pues gracias a ella, por ejemplo, se han desarrollado las ciencias en occidente y el hecho de que no pueda demostrarse formalmente, tal y como se demostraría cualquier teorema, hace que la discusión sobre su sentido y validez se convierta en algo irresoluto.Como lo que interesa ahora no es hacer un tratado histórico sobre la evolución filosófica de la idea de causalidad, sino preparar el debate que se desarrolla en torno a ella en la física, específicamente en la mecánica cuántica, se tomará el sentido estricto de la idea de causalidad para dicha ciencia.Obviamente, también deberá tocarse inicialmente su sentido filosófico en algunos autores, pues, si bien la discusión nace en la filosofía, no se desprende completamente de ella aunque pase a hacer referencia directa a ecuaciones y experimentos concretos.La idea de causalidad puede rastrearse, en la historia de las ideas, hasta los griegos.Se cree que Demócrito y la escuela de los atomistas fueron los primeros en hacer referencia explícita a ella.Sin embargo, la idea heredada por la ciencia proviene más concretamente de Aristóteles, quien realiza un primer estudio proponiendo cuatro causas: formal, material, eficiente y final; y, aunque no en todo su sentido, es la causa eficiente aristotélica la que retoma Descartes y la que se conoce, con algunas variaciones, en la física clásica.Básicamente la diferencia entre la causa eficiente aristotélica y la cartesiana radica en la definición que cada uno hace del movimiento, pues ésta hace referencia directa al motor de las cosas, a lo que las ocasiona o las produce.Restringir el papel de la causalidad a un solo principio demarca el comienzo de una discusión que toma básicamente dos caminos: el científico -en el sentido de las ciencias exactas-y el filosófico, que más adelante será abordado por el escepticismo.

•Feb 4, 2014•0 citations

La ciencia contemporánea, entre la razón teórica y la práctica: una aproximación trascendental-pragmática a la mecánica cuántica

Patricia Kaukark Leite

El propósito de este trabajo es mostrar que la radical distinción kantiana entre razón teórica y razón práctica no puede ya mantenerse en el contexto contemporáneo de la teoría cuántica. Sostengo que las condiciones de la experiencia subjetivas, teóricas y a priori, tal como están representadas en la mecánica cuántica, se encuentran inexorablemente conectadas con las condiciones a priori de comunicación entre agentes en el mundo. Por lo tanto, la razón teórica no puede ser desvinculada de la razón práctica, tal como Kant afirma, sino que por el contrario tenemos ahora una capacidad racional unificada que es al mismo tiempo teórica y práctica, y, en este sentido, pragmática-transcendental.

•Jan 1, 2016•0 citations
El texto explora una relación filosófica entre el problema de la medición en la mecánica cuántica y la constitución simbólica del sujeto, para desarrollar una idea común: la indeterminación como rasgo constitutivo de la realidad. Se parte de cómo, en la mecánica cuántica, los resultados no están completamente definidos antes de la observación, y lo vincula con la idea de que el sujeto no es algo previo y fijo, sino que emerge a través del lenguaje. En ambos casos, lo que existe no está totalmente determinado de antemano, sino que se actualiza en la interacción (ya sea en la medición o en el discurso). Así, el texto sugiere que tanto el mundo físico como el significado emergen desde un vacío estructural que no puede eliminarse; y lejos de ser una falla, esta condición es lo que hace posible el conocimiento, la experiencia y la creación.
La mecánica cuántica describe los procesos físicos con notable precisión, aunque las funciones de la observación, la medición y el sujeto cognoscente siguen siendo objeto de controversia conceptual. La fenomenología, que examina las estructuras de la experiencia mediante las cuales los fenómenos adquieren significado, ofrece un marco para esclarecer estas cuestiones sin sustituir la teoría física. Este estudio explora cómo las concepciones fenomenológicas de la experiencia y la intersubjetividad pueden iluminar los fundamentos epistemológicos de la mecánica cuántica. El análisis distingue los procesos físicos de medición de las condiciones bajo las cuales los resultados experimentales adquieren significado y se convierten en evidencias públicamente accesibles. Asimismo, identifica cómo puede reconocerse el carácter situado de la observación sin reducir el conocimiento científico a la experiencia subjetiva. Aquí mostramos que la fenomenología proporciona recursos conceptuales para examinar las relaciones entre medición, observación y justificación de las afirmaciones de conocimiento en la mecánica cuántica. Este enfoque no resuelve las interpretaciones contrapuestas de la teoría cuántica, pero permite explicitar sus presupuestos epistemológicos. Al esclarecer las condiciones de la objetividad científica, contribuye a un diálogo más preciso entre la física y la filosofía. En términos más amplios, ofrece un marco para evaluar el papel de la experiencia en la producción e interpretación del conocimiento científico.
ResumenEn la teoría cuántica de la medición existen dos problemas centrales: el problema de la lectura definida y el problema de la base preferida.El primer problema consiste en el hecho de que la teoría no puede dar cuenta de valores bien definidos registrados como resultados en la medición, puesto que predice que el estado final del sistema y aparato es una superposición sin valor definido.El segundo problema consiste en el hecho de que bajo ciertas circunstancias (referidas a la preparación del estado del sistema a medir) la teoría no puede dar cuenta, además, de una base bien definida de estados a la cual pertenece el resultado obtenido en la medición.Históricamente la pretendida resolución a estos problemas viene de la mano del formalismo de decoherencia, el cual se ha desarrollado como un intento de encontrar el limite clásico de la mecánica cuántica.El objetivo principal de esta tesis consiste en brindar una respuesta a los mencionados problemas sin apelar a decoherencia alguna.Respecto del problema de la base preferida presente en las correlaciones del estado final de la medición, mostraremos que, en lugar de resolverse apelando a una interacción posterior con el entorno, tal como en la teoría de la decoherencia, puede ser resuelto analizando el proceso previo a dicho estado final sin la necesidad del entorno.La esencia del procedimiento consiste en reconsiderar la medición, no como la mera correlación que se manifiesta en el estado final, sino como el proceso capaz de establecerla.Desde esta nueva perspectiva es posible diferenciar distintos procesos que conducen a distintas correlaciones, independientemente de que éstas puedan vincularse matemáticamente mediante un cambio de base.La eliminación de la ambigüedad de la base se logra al determinar qué proceso es caracterizado por el operador de evolución que conecta el estado inicial de la medición con el final.Estrictamente hablado, el problema no queda resuelto, sino más bien disuelto, al considerar que la medición involucra todo el proceso que desemboca en una correlación final, y ello sin la necesidad de agregar interacciones posteriores con sistemas como el entorno.Respecto del problema de la lectura definida nuestro objetivo es un poco más modesto.No vamos a resolver el problema estrictamente sino que, en el marco de ese problema, brindaremos una respuesta a la incompatibilidad que establece el postulado del colapso respecto de las evoluciones unitarias.La estrategia aquí es incorporar los aparatos de medición en el cálculo de las probabilidades condicionales establecidas para una secuencia de dos mediciones.Asumiendo valores definidos para la primera, demostramos que el postulado del colapso sobre el sistema puede ser derivado del propio formalismo de la teoría cuántica, aun cuando el sistema compuesto que incluye a los aparatos nunca abandona la evolución unitaria que predice la ecuación de Schrödinger
Este ensayo propone una lectura filosófica de la materia como campo de posibilidades orientadas. Frente a una oposición simple entre azar y determinismo, el texto distingue entre posibilidad, probabilidad, tendencia, trayectoria y forma. La posibilidad designa el campo de lo que puede ocurrir; la probabilidad introduce una ponderación interna dentro de ese campo; y la gravedad, junto con la escala, el tiempo y las condiciones de observación, contribuye a canalizar esas distribuciones hacia formas relativamente estables. A partir de esta distinción, el artículo examina la relación entre comportamiento probabilístico y determinación física, atendiendo al papel de la gravedad como operador de acumulación, curvatura y orientación a gran escala. La gravedad no cancela la apertura probabilística de la materia, sino que la modula en regímenes de concentración, atracción, trayectoria y emergencia. En este marco, los atractores, la escala y los campos permiten pensar cómo una posibilidad puede volverse probabilidad, cómo una probabilidad puede volverse tendencia, cómo una tendencia puede volverse trayectoria y cómo una trayectoria puede estabilizar una forma. El texto también incorpora una reflexión sobre el observador, diferenciando entre observación instrumental, fenomenológica y teórica. Esta distinción permite evitar tanto el realismo ingenuo como el constructivismo extremo: el observador no inventa la realidad, pero todo acceso a la materia ocurre desde un régimen situado de medición, percepción o conceptualización. Finalmente, el ensayo desplaza el problema hacia la encarnación. El cuerpo aparece como una forma de metaestabilidad material: no una sustancia fija, sino una organización dinámica de procesos, hábitos, regulaciones y posibilidades orientadas. El hábito se interpreta como una estabilización encarnada de la probabilidad: una forma en la que la repetición no elimina la variabilidad, sino que la organiza en trayectorias corporales más disponibles, eficaces y significativas. La tesis central del texto es que la materia no oscila simplemente entre azar y necesidad, sino que se despliega como posibilidad orientada: un campo de posibilidades ponderadas, canalizadas por interacciones, escalas, gravedad, tiempo, observación y hábito encarnado.
En el desarrollo de este articulo nos vamos a plantear los principios de la teoria cuantica y como afrontamos el problema de disenar teorias cuanticas. Este es un tema de gran interes en la investigacion actual ya que se intenta encontrar como se comporta la naturaleza en niveles muy basicos de su constitucion. El tener un esquema solvente del por que y el como la naturaleza esta cuantizada nos aseguraria un enfrentamiento directo con problematicas muy peliagudas en teorias tan actuales como las supercuerdas o la descripcion cuantica de la gravedad en otras construcciones teoricas. El objetivo principal de este articulo es el de plantear en un lenguaje sencillo, pero sin perdida de formalidad, las bases conceptuales de lo que entendemos por cuantizacion. No hablaremos de los distintos tipos de cuantizaciones que se han definido ni la aplicabilidad de cada uno, ya que se saldria del objetivo y el nivel de esta exposicion elemental.
La causalidad en la filosofíaLa noción de causalidad ha sido largamente debatida y analizada por gran cantidad de filósofos que encuentran en ella el misterio de un principio aparentemente necesario e indemostrable.Esta condición hace pensar en su validez para el conocimiento, pues gracias a ella, por ejemplo, se han desarrollado las ciencias en occidente y el hecho de que no pueda demostrarse formalmente, tal y como se demostraría cualquier teorema, hace que la discusión sobre su sentido y validez se convierta en algo irresoluto.Como lo que interesa ahora no es hacer un tratado histórico sobre la evolución filosófica de la idea de causalidad, sino preparar el debate que se desarrolla en torno a ella en la física, específicamente en la mecánica cuántica, se tomará el sentido estricto de la idea de causalidad para dicha ciencia.Obviamente, también deberá tocarse inicialmente su sentido filosófico en algunos autores, pues, si bien la discusión nace en la filosofía, no se desprende completamente de ella aunque pase a hacer referencia directa a ecuaciones y experimentos concretos.La idea de causalidad puede rastrearse, en la historia de las ideas, hasta los griegos.Se cree que Demócrito y la escuela de los atomistas fueron los primeros en hacer referencia explícita a ella.Sin embargo, la idea heredada por la ciencia proviene más concretamente de Aristóteles, quien realiza un primer estudio proponiendo cuatro causas: formal, material, eficiente y final; y, aunque no en todo su sentido, es la causa eficiente aristotélica la que retoma Descartes y la que se conoce, con algunas variaciones, en la física clásica.Básicamente la diferencia entre la causa eficiente aristotélica y la cartesiana radica en la definición que cada uno hace del movimiento, pues ésta hace referencia directa al motor de las cosas, a lo que las ocasiona o las produce.Restringir el papel de la causalidad a un solo principio demarca el comienzo de una discusión que toma básicamente dos caminos: el científico -en el sentido de las ciencias exactas-y el filosófico, que más adelante será abordado por el escepticismo.
El propósito de este trabajo es mostrar que la radical distinción kantiana entre razón teórica y razón práctica no puede ya mantenerse en el contexto contemporáneo de la teoría cuántica. Sostengo que las condiciones de la experiencia subjetivas, teóricas y a priori, tal como están representadas en la mecánica cuántica, se encuentran inexorablemente conectadas con las condiciones a priori de comunicación entre agentes en el mundo. Por lo tanto, la razón teórica no puede ser desvinculada de la razón práctica, tal como Kant afirma, sino que por el contrario tenemos ahora una capacidad racional unificada que es al mismo tiempo teórica y práctica, y, en este sentido, pragmática-transcendental.