La mecánica de Newton fue considerada durante siglos y de manera virtualmente universal como el modelo absoluto del conocimiento científico. Sin embargo, durante el siglo XX, los desarrollos en física suscitaron la necesidad de ampliar el marco conceptual y teórico en torno a aspectos fundamentales como el poder predictivo de los modelos científicos o el rol del observador en la descripción de los fenómenos físicos; esto, a su vez, revitalizó el antiguo debate entre el determinismo y el indeterminismo. En la actualidad, la discusión disciplinaria, lejos de alcanzar un consenso, ha dado lugar a nuevos tipos de preguntas que reflejan un cambio en lo que Cassirer llama el ideal de conocimiento. A partir de una síntesis histórica del debate de las últimas décadas, el presente artículo busca señalar algunas perspectivas contemporáneas del indeterminismo en ciencia.
La mecánica de Newton fue considerada durante siglos y de manera virtualmente universal como el modelo absoluto del conocimiento científico. Sin embargo, durante el siglo XX, los desarrollos en física suscitaron la necesidad de ampliar el marco conceptual y teórico en torno a aspectos fundamentales como el poder predictivo de los modelos científicos o el rol del observador en la descripción de los fenómenos físicos; esto, a su vez, revitalizó el antiguo debate entre el determinismo y el indeterminismo. En la actualidad, la discusión disciplinaria, lejos de alcanzar un consenso, ha dado lugar a nuevos tipos de preguntas que reflejan un cambio en lo que Cassirer llama el ideal de conocimiento. A partir de una síntesis histórica del debate de las últimas décadas, el presente artículo busca señalar algunas perspectivas contemporáneas del indeterminismo en ciencia.
Las teorías físicas no solo predicen fenómenos, también configuran nuestra comprensión del espacio, el tiempo, la materia y la causalidad. Sin embargo, la contribución del análisis filosófico a la física continúa siendo objeto de debate. Este estudio examina los objetivos conceptuales de la filosofía de la física y su relación histórica y contemporánea con la práctica científica. Una reconstrucción histórica y conceptual muestra que la reflexión filosófica ha acompañado desarrollos fundamentales de las teorías físicas, desde la mecánica clásica hasta la relatividad, aunque su influencia ha variado entre períodos. Asimismo, identifica un diálogo renovado en torno a la medición cuántica y la decoherencia, los fundamentos de la gravitación y los límites de la evidencia cosmológica. Estos casos permiten distinguir la elaboración y contrastación experimental de teorías del examen crítico de sus supuestos, estructuras matemáticas e implicaciones ontológicas, sin considerar ambas actividades independientes. Aquí mostramos que la filosofía de la física contribuye a la comprensión científica al esclarecer qué implican las teorías acerca del mundo e identificar interrogantes que el éxito predictivo no resuelve por sí solo. Esta perspectiva sitúa el análisis filosófico como una investigación complementaria y explica su vigencia en el estudio de los fundamentos de la física.
El debate sobre el determinismo e indeterminismo en la física ha alcanzado una enorme expansión con el advenimiento de la mecánica cuántica, una teoría formulada en términos probabilísticos dado que su ecuación fundamental, la ecuación de Schrödinger, no determina la dinámica de las propiedades de un sistema, sino la dinámica de sus probabilidades. Al tratar exclusivamente con probabilidades, la física cuántica parece evidenciar un indeterminismo ontológico en los valores que adquieren las variables de un sistema físico (típicamente posición, velocidad, energía, etc.). Sin embargo la evolución del estado del sistema, gobernada por la ecuación de Schrödinger, es perfectamente determinista. Dado el estado a un tiempo inicial, la ecuación de Schrödinger predice de manera determinista el estado en todo tiempo posterior. Pero las probabilidades entran en juego al predecir resultados en el proceso de medición. Según la interpretación ortodoxa, a partir de ahí la evolución es indeterminista y sólo se puede recurrir a las probabilidades que permiten calcular el estado, que hasta ese momento evolucionó manera determinista. La mecánica cuántica parece incorporar así, tanto aspectos determínisticos como indetermínisticos, y la medición parece jugar un rol central en esto.Esta característica ha dado origen un sinnúmero de interpretaciones y no poca controversia entre ellas. Bajo la visión realista, se ha intentado interpretar las probabilidades en términos epistemológicos, es decir, en términos de ignorancia subjetiva del observador. De este modo, las probabilidades sólo estarían cuantificando un indeterminismo epistemológico. Sin embargo muchos de estos intentos demostraron no estar exentos de inconsistencias al punto de poner en juego hasta la misma noción de realismo. Desde una postura no realista, por el contrario, la mecánica cuántica parece imponer un indeterminismo ontológico antes no evidenciado por la mecánica clásica, principalmente porque no es posible asignar valores bien definidos a todas las variables.En las siguientes secciones indagaremos la dualidad entre determinismo e indeterminismo que exhibe la teoría cuántica. La primera sección centra su recorrido en las interpretaciones modales, para analizar desde ella algunas características relevantes de la teoría. En la segunda sección, se desarrollará la formulación Bohmiana de la mecánica cuántica, que tratándose de una formulación realista, pone de relieve la posibilidad de un indeterminismo epistemológico compatible con determinismo ontológico.
El presente artículo pretende realizar una breve introducción acerca de los principales cambios conceptuales que ha introducido la física cuántica con respecto a la física clásica, dado que esta última presenta una incapacidad para dar respuesta a ciertos problemas que tienen que ver por ejemplo con la descripción acertada del comportamiento de un electrón, dando lugar a que se adopten teorías de la incertidumbre, indeterministas y constructivistas. Este hecho conlleva igualmente generar nuevas posturas epistemológicas y nuevos problemas que tienen que ver con el papel del sujeto en la comprensión del objeto, lo que se entiende como real en términos ontológicos, la posibilidad del mismo conocimiento, su validez y objetividad.
El tema del siguiente trabajo se adapta al título de un famoso artículo de Louis de BROGLIE, el descubridor de la mecánica ondulatoria y premio Nobel francés: La physique quantique resterá-t-elle indéterministique l .No podemos ni queremos entrar aquí en una discusión de la teoría de los «parámetros ocultos» o «escondidos» de BROGLIE y sus discípulos (entre otros, David BOHM, Paulette FÉVRIER-DESTOUCHES, Jean Pierre VIGIER 2 ), porque es un asunto de la física teórica; mientras lo que aquí intentamos es una crítica del problema «determinismo-indeterminismo» a la luz de la filosofía, basándonos por supuesto en los resultados experimentales y teóricos de la ciencia física del siglo xx.Para justificar los motivos que nos han sugerido volver a un tema tratado ya en montones de libros y artículos 3 , lo mejor será anticipar ya ahora las conclusiones finales:En la nueva física no hay ni determinismo, ni indeter-
En este artículo presento una reconstrucción de la controversia sobre el determinismo en la física a principios del siglo xx. Usaré el modelo de espacios controversiales de Oscar Nudler, pues permite analizar controversias haciendo énfasis en el cambio conceptual. Esto servirá para respaldar la hipótesis de partida: la aceptación del indeterminismo en la física estuvo estrechamente ligado al uso de los métodos estadísticos. La conclusión es que la probabilidad pasó por tres estadios de asimilación: primero, fue una herramienta de cálculo; luego, se convirtió en un elemento indispensable para la interpretación de algunos fenómenos y, finalmente, pasó a concebirse como un elemento constitutivo de la naturaleza.
La mecánica cuántica es una de las áreas más complejas de la física moderna, surgida a partir de debates entre científicos como Albert Einstein, Erwin Schrödinger y Niels Bohr. Su desarrollo implicó cuestionar las ideas clásicas de Isaac Newton, quien sostenía que la luz estaba formada solo por partículas. Con nuevos experimentos, se demostró que la luz presenta una dualidad, comportándose como onda y partícula según la observación, lo que marcó un cambio revolucionario en la física. Aunque muchos consideran la mecánica cuántica como un campo teórico, fenómenos como la dualidad onda-partícula han permitido el desarrollo de tecnologías como el láser, demostrando que incluso las teorías más complejas de la física pueden tener un impacto positivo y directo en el ser humano.