La ciencia post no-clásica y la filosofía
Ricardo Burguete Ayala
Hoy día, cuando nos preparamos a traspasar el humbral del siglo XXI, es evidente, que entre todas las formas de la conciencia social la ciencia es la que goza de mayor prestigio y autoridad y a la que debemos nuestra concepción del mundo, nuestro modo de ser, conocer y actuar.El siglo XX se puede definir, sin dudas, como el siglo de la Ciencia y ha sido ésta la que, en gran medida ha determinado las peculiaridades básicas de nuestra Civilización y las características del desarrollo de la Cultura.Entendiendo por Civilización una forma histórica específica de relaciones entre el Hombre y la Naturaleza, cuya esencia radica en la forma de asimilación por el Hombre del "cuerpo físico" de ésta y su transformación en objetos artificiales para su uso y consumo, así como por la elaboración de instrumentos, procedimientos y métodos de esa "asimilación" o "apropiación".Todo lo que creado por el Hombre en este proceso ha recibido el nombre de "Segunda naturaleza" o Cultura.El desarrollo de la Civilización, y si se quiere su progreso, implica un perfeccionamiento constante o una optimización de estas relaciones, pero también un incremento de sus dos tipos básicos de producción: la de objetos y bienes materiales y la producción de ideas, o sea, la producción espiritual, es decir, la creación de la Cultura y sus formas: la Ciencia, la Filosofía, la Religión, el Arte, etc. Las que han recibido el nombre de "formas de la conciencia social".El papel que juega la ciencia en la sociedad contemporánea no es una simple casualidad, ni una situación pasajera, sino un Éndoxa: Series Filosóficas, n'4,1994, UNED, Madrid
ENDOXA•Jan 1, 1994•0 citations