RESUMEN DE LA EXPOSICION QUE HARA EL SR. DR. ENRIQUE CABRERA, SOBRE EL PRINCIPIO DE CONTRADICCION, EN LA REUNION DE HOY, LUNES 2 5 DE JULIO DE 1955, EN EL PABELLON VAN DE GRAAFF DEL INSTITUTO DE FISICA, EN LA CIUDAD UNIVERSITARIA.
En un artículo previo, se había analizado una corriente de opinión que se está extendiendo entre los científicos —incluidos los católicos— y que —en opinión del autor— no debe aceptarse sin más. Esta corriente implica la negación de la causalidad verdadera en el mundo físico y de un determinismo en las leyes que lo rigen. Aunque el principio de cuantificación ha complicado la expresión matemática de las leyes físicas, lo que exige una revisión de algunas, especialmente en la mecánica atómica, el autor considera que el valor objetivo de estas discontinuidades y la aplicación de leyes mediante el cálculo de probabilidades y la mecánica estadística son temas clave para la filosofía natural. Por ello, se abordan brevemente estos puntos.
[ES] Hoy en día hay sobradas razones para considerar la teoría cuántica como uno de los mayores éxitos de la física moderna. Después de unos primeros años dificultosos, inaugurados por el descubrimiento del cuanto de acción por Max Planck en 1900, la teoría física cuántica acumula éxitos y consigue describir una cantidad de fenómenos cada vez mayor. No obstante, también es una teoría que desafía a nuestra intuición, pues choca con las nociones más elementales de la física clásica. La validez del formalismo de la mecánica cuántica está fuera de toda duda, pero de este no se desprende inmediatamente una imagen de la realidad microscópica. Esto supone un problema serio, ya que el objetivo de la física es dar una descripción de la realidad, además de permitirnos manipularla. Profundizar en este tema es el motivo principal para hacer este trabajo. Una de las primeras soluciones al problema presentado, y también la más dominante,1 es la interpretación de Copenhague. Se asocian comúnmente a esta físicos como Max Born, Werner Heisenberg y Niels Bohr. Esta interpretación suele entenderse como sinónimo de indeterminismo, el principio de correspondencia de Bohr, la interpretación estadística de la función de onda de Born y la interpretación complementaria de Bohr de ciertos fenómenos atómicos.2 Sin embargo, a día de hoy se dispone de suficiente información para saber que bajo este término se agrupan interpretaciones muy diferentes entre sí.3 A pesar de las divergencias entre los autores mencionados, está ampliamente aceptado que la perspectiva general que comparten tiene su origen en el trabajo de Bohr.4 Así, he centrado el trabajo en su solución al problema de la física cuántica y en su filosofía de la física.
Los descubrimientos de la física cuántica, acontecidos en el siglo XX, plantean numerosos retos a nivel experimental y conceptual. Junto con el advenimiento de dichos hallazgos, aparecen también teorías y principios que buscan explicarlos y que en ocasiones rompen con paradigmas que corresponden a otros ámbitos investigativos. Este es justamente el caso del principio de complementariedad, desarrollado por el físico danés Niels Bohr en el marco del descubrimiento de la dualidad onda-partícula. Esta característica que recae sobre la naturaleza del fotón y que trastoca la noción clásica de identidad, obliga también a realizar un análisis sobre las leyes del pensamiento como fueron establecidas por Aristóteles –de identidad, de no contradicción y de tercero excluido– ya que, de cierta manera, las contradicen. Esta es la discusión sobre la cual se cierne el presente artículo, que en un primer momento presenta una descripción del trabajo de Bohr dentro del ámbito de la investigación cuántica, posteriormente se realiza una exposición de las leyes aristotélicas que han marcado el trabajo de la lógica durante siglos, aunque hoy en día muchas escuelas las hayan superado, dentro de esta misma problemática se establece el problema de la relación entre lógica y ontología para finalmente analizar el caso de la luz y realizar una breve referencia al tema de la identidad. Las conclusiones se refieren a la generalidad del problema ya que resulta imposible establecer una solución clara al problema, en última instancia este respondería a la perspectiva que se tenga sobre la relación entre lógica, ontología y lenguaje.
MARIO BUNGE, CATEDRATICO DE LA UNIVERSIDAD MCGILL, DE MONTREAL, CANADA, DICTO LA CONFERENCIA 25 SIGLOS DE TEORIA CUANTICA. DE PITAGORAS A NOSOSTROS Y DEL POSITIVISMO AL REALISMO, EN EL AUDITORIO ALEJANDRA JAIDAR DEL INSTITUTO DE FISICA. EL INVESTIGADOR HABLO DE LA HISTORIA DE LA MECANICA CUANTICA Y DE LA IMPORTANCIA QUE TIENE NO SOLO EN LA FISICA Y LA QUIMICA, SINO EN EL PENSAMIENTO Y LOS ADELANTOS TECNOLOGICOS. HA SIDO EL MOTOR DE CRECIMIENTO DE LA CIENCIA DEL SIGLO XX. LA TEORIA CUANTICA NO ES TAN JOVEN COMO SE CREE; NO COMENZO HACE CIEN ANOS, SINO EN EL SIGLO VI ANTES DE NUESTRA ERA, EN LA ANTIGUA GRECIA, CUANDO PITAGORAS, ESTUDIANDO LA FISICA DE LA MUSICA, DESCUBRIO QUE LA CUERDA DE UN ARPA PUEDE VIBRAR SOLAMENTE EN FRECUENCIAS QUE SON MULTIPLOS ENTEROS DE UNA LINEA ARMONICA FUNDAMENTAL. EL RECONOCIDO FISICO Y FILOSOFO RECORDO, ASIMISMO, QUE LA FISICA CUANTICA MODERNA NACIO CASI AL MISMO TIEMPO QUE EL POSITIVISMO LOGICO, FILOSOFIA QUE A DIFERENCIA DE OTRAS DE LA EPOCA --COMO EL INTUICIONISMO, EL NEOKANTISMO, EL NEOHEGELIANISMO, LA FENOMENOLOGIA, EL EXISTENCIALISMO Y EL MATERIALISMO DIALECTICO-- FUE CONSIDERADA MAS AVANZADA POR PROCLAMARSE CIENTIFICA, CONTINUAR LA TRADICION ANTIESPECULATIVA DEL EMPIRISMO CLASICO, EXIGIR PRECISION CONCEPTUAL Y, EN PARTICULAR, POR ADOPTAR LOGICA MATEMATICA RECHAZADA POR TODA LAS ESCUELAS RIVALES. ACTUALMENTE, LA FISICA CUANTICA SIGUE DANDO SORPRESAS Y CONTINUA PLANTEANDO PROBLEMAS FILOSOFICOS.