El mundo en el cual nos sumergimos a partir de este momento, no es un mundo ordinario, y a pesar de estar frente a nosotros en la experiencia cotidiana, no nos es posible evaluarlo con base en esa experiencia. Es un universo donde nuestra intuición lógica no nos sirve de nada, y la primera sensación que se siente es de asombro y luego de rechazo ante una verdad experimental que se niega a seguir los caminos teóricamente trazados y preparados por una cantidad de estudiosos de otras épocas, todos los cuales eran, por lo menos en apariencia, cuerdos.
El mundo en el cual nos sumergimos a partir de este momento, no es un mundo ordinario, y a pesar de estar frente a nosotros en la experiencia cotidiana, no nos es posible evaluarlo con base en esa experiencia. Es un universo donde nuestra intuición lógica no nos sirve de nada, y la primera sensación que se siente es de asombro y luego de rechazo ante una verdad experimental que se niega a seguir los caminos teóricamente trazados y preparados por una cantidad de estudiosos de otras épocas, todos los cuales eran, por lo menos en apariencia, cuerdos.
La dualidad onda-partícula es uno de los principales temas estudiados en la física cuántica; dadas las diferentes dificultades de aprendizaje reportadas en varias investigaciones sobre este tópico, en este artículo se analiza el experimento de la doble rendija con electrones desde el enfoque del razonamiento científico propuesto por Ian Hacking; el cual plantea seis estilos de pensar y hacer científicos creados durante el desarrollo del conocimiento científico en la tradición europea, originada desde la antigua Grecia; los cuales permiten mostrar que hay distintos modos de razonar en ciencias ayudando así a mostrar la complejidad del razonamiento científico y una consideración menos parcial de los logros culturales de la física. Para ello, se realizó un análisis de contenido de cinco artículos de investigación que reportan este experimento y dos libros de textos de física. Se encuentra que, para una explicación adecuada del fenómeno abordado en este experimento, se requiere de cuatro estilos de pensar y hacer científicos: los estilos matemático, experimental, modelamiento hipotético, y el estadístico y probabilístico. Una implicación en la enseñanza de la física cuántica es que no es posible centrarse en uno solo de estos estilos para comprender apropiadamente los conceptos y principios que subyacen a esta teoría.
Las personas nos hallamos inmersas en un compendio de multiples relaciones interpersonales. Toda nuestra vida consiste en una vida en relacion. Nos relacionamos con la pareja, con nuestros hijos e hijas, con amistades, con companeros de trabajo, con nuestros vecinos� en fin; vivimos en un mundo interaccional. En realidad estamos destinados a relacionarnos con los demas y estas interacciones son, para muchos de nosotros, causa de grandes encuentros y momentos de plenitud, pero tambien fuente de conflictos y preocupaciones. Para aprender a relacionarnos mas satisfactoriamente con la gente precisamos comprender como estan configuradas nuestras interacciones y permanecer abiertos a cambiar aquello que no nos satisface, para vivir mejor en un mundo en el que no podemos dejar de interactuar.
Los grandes maestros de la filosofia experiencial y centrada en las personas han intuido lo que esta implicito en nuestras relaciones humanas y han explorado en estas profundidades para ayudar a sentirnos mas gratificados en nuestras interacciones. La nueva fisica moderna tambien ha investigado el mundo subatomico y nos ha prevenido de que lo que vemos en la superficie de lo macroscopico no es exactamente lo que hay, asi que los fisicos cuanticos han promovido una nueva mirada para comprender lo que existe que pone en cuestion muchos principios que creiamos inamovibles.
Este libro puede ayudar a comprender nuestras relaciones humanas a partir de la nueva mirada cuantica y nos indica trazos y senderos para relacionarnos mejor, prevenir conflictos y tratar de solventar algunos de los impedimentos para vivir plena y satisfactoriamente nuestras relaciones humanas.
El desafío que la teoría cuántica plantea sobre el mundo microscópico está confrontada con la imagen clásica del macrocosmos, generando un panorama incierto sobre las referencias reales de ese mundo, la cual parece ajena a los patrones de certezas, derivados de la experiencia cotidiana con el mundo macroscópico. El evento denominado aquí: El segundo salto cuántico, representa una de las etapas en la historia de la física, de finales de la década de los años 20’ del siglo XX, en la cual ciertas formulaciones de algunos científicos facilitaron superar inesperadamente los problemas planteados por el uso de ideas clásicas en la teoría cuántica y, complementariamente, esa evidencia histórica permite dar una explicación al problema de la desconexión perceptiva del sujeto con ese micromundo. Sin embargo, una reinterpretación de los principios de la dualidad onda-partícula e incertidumbre arrojan indicios sobre la necesidad de renovar el modelo atómico, heredado de principios del siglo XX, de modo que sea posible mejorar las explicaciones del comportamiento de la materia, a partir de las formulaciones de la física cuántica.
El presente artículo es un ensayo que expone algunas reflexiones sobre los aportes de los conceptos de la física cuántica a la concepción del ser humano y su relación consigo mismo y con el mundo. Se observa la comprensión del universo como un ser viviente, en el cual las causas de los fenómenos manifiestos provienen de un plano oculto y no manifiesto; allí el ser humano es concebido como una parte integral de un campo energético común, en el cual, mediante el principio de la no-localidad, cada acción, palabra y pensamiento provocan consecuencias a menudo inimaginables. Además, según esta perspectiva, la responsabilidad de cada uno por sus propios actos y pensamientos es una cuestión ineludible, de forma que somos realmente creadores activos de nuestra personalidad y vida. Esta manera de comprender el estado de cosas en el universo exige de cada uno de nosotros una revisión urgente de nuestros paradigmas personales, de nuestra filosofía y de nuestro grado de implicación tanto en los argumentos de nuestra vida, como en los acontecimientos sociales.
Para poder aclarar cómo ha afectado la mecánica cuántica a los conceptos de causalidad y azar, hay que tener en cuenta que esta teoría no surgió como consecuencia de una maduración conceptual de la propia física o de los que la cultivaban. Todo lo contrario: nació y creció a contrapelo de la mentalidad dominante, y en cierto modo sigue teniendo en contra las preferencias personales de la mayoría de los que bregan con ella. Sus creadores cuestionaron y redefinieron las principales categorías de determinación, pero no por gusto, sino por necesidad. Casi todos hubieran deseado otra cosa muy diferente. Es una teoría que sólo ha contado de un modo parcial y provisional con las simpatías de sus gestores y destinatarios. Sería más exacto decir que han aprendido a resignarse a ella. Su fuerza ha residido desde el principio y hasta el presente en los hechos. El mundo es como es, no como les gustaría que fuese a los que se encargan de estudiarlo. Y hay muchos a los que no gusta la imagen resultante. A pesar de que la llamemos ciencia empírica, los que la crean casi siempre han pospuesto la experiencia a consideraciones lógicas, ontológicas e incluso estéticas. En este banquete los hechos han figurado siempre como parientes pobres, cuya presencia no se puede obviar, pero de los que se espera una presencia complaciente y discreta. Sin embargo, a veces la prima del pueblo rompe el protocolo y hace que salgan a la luz algunos conflictos soterrados. Algo parecido ocurrió en esta ocasión: la naturaleza dijo «¡No!» a la camisa de fuerza que pretendía imponérsele. Y lo hizo como ella sabe, produciendo resultados inesperados en los experimentos y suscitando fenómenos refractarios a las rutinas teóricas autorizadas. Hubo que buscar alternativas, empezando por las más aceptables y terminando por las menos gratas. La discontinuidad cuántica pertenecía a esta última clase.
Desde hace mas de tres cuartos de siglo, sabemos que la naturaleza esta regida por las leyes que determina una teoria fisica en muchos aspectos paradojica y contraintuitiva: la fisica cuantica. Sin apenas matematicas, situando aquello que se trata en un contexto historico, y utilizando unas atractivas ilustraciones que destacan las principales ideas que aparecen en el, este libro, La realidad cuantica, presenta los fundamentos de la mecanica cuantica. Su objetivo primero es explicar los desconcertantes conceptos de superposicion, colapso y entrelazamiento, que sostienen el edificio cuantico. Recurriendo a experimentos, los autores, dos destacados investigadores en esa rama de la fisica, van desvelando, de un modo intuitivo, esos conceptos, explicando, asimismo, resultados fundamentales como los producidos por John Bell, que precipitaron la caida del mundo determinista defendido por Einstein. Una vez establecida esa base teorico-experimental, y siguiendo el mismo procedimiento intuitivo, los autores presentan las modernas aplicaciones de esos conceptos cuantico: teleportacion, criptografia y ordenadores cuanticos. Todas ellas se enmarcan en la Teoria de la Informacion Cuantica, una disciplina tras la que se esconden importantes interrogantes que tambien se tratan aqui, tales como si la informacion es suficiente para interpretar correctamente la mecanica cuantica, o si el mundo se explicaria, en ultimo termino, como informacion.